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Gadaca es una startup que permite conectar pacientes con médicos en tan sólo unos minutos. Pretende trasladar la sala de espera del médico a las casas y reducir el tiempo de espera en los centros de salud y hospitales, tanto para los sanitarios como para los pacientes.

En el mundo 2.0 nos cuesta encontrar tiempo para casi todo. En ocasiones echamos de menos las visitas tradicionales que hacían los médicos a las casas, con lo que la atención se personalizaba sin necesidad de movernos del sofá. Ahora ha cambiado mucho. Esta app nace con la pretensión de ser la solución al colapso en las salas de espera, sobre todo en la atención primaria.

Juan Láriz y Pepe Lorente son los fundadores de la empresa. Los dos son ingenieros y han adaptado sus conocimientos al desarrollo de este modelo de negocio. Su idea es universalizar la atención sanitaria de la forma más sencilla, desde el teléfono móvil, y ofrecer al usuario una atención en cualquier instante del día, en cualquier lugar y para todos los públicos.

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La utilización es muy sencilla: solo hay que abrir la aplicación y solicitar en el menú la opción deseada, ya sea una consulta, o un seguimiento, por ejemplo. Tras este trámite, el paciente ya está en la sala de espera. En unos minutos un enfermero atenderá su petición. De esta manera el usuario evita el trámite de “admisión” de un hospital y accede directamente a la sala de espera. El enfermero realiza un pequeño cuestionario, pone al paciente en espera y deriva la consulta al médico que corresponda. Los tiempos de espera oscilan entre los 10 y 40 minutos, dependiendo de la gravedad de la dolencia.

Si el paciente necesita la asistencia de un especialista, el tiempo de espera será mayor, dependiendo de la necesidad y de la disponibilidad del sanitario. El tiempo estimado entre la primera consulta del médico de atención primera y el especialista no será mayor que media jornada laboral. Es decir, si el paciente solicita la consulta con un especialista un domingo, el lunes deberían tener la cita concedida.  En este caso los plazos pueden oscilar en un máximo de una semana.

El personal sanitario hará un seguimiento y la app lanzará las notificaciones de las consultas, así como una alarma para la toma de la medicación, aunque la aplicación esté cerrada.

Los médicos pueden prescribir recetas, y se enviarán a través de la propia app. La receta es válida en España y en la mayoría de países de la Unión Europea. Lleva la firma del facultativo y es completamente legal. En unos meses los desarrolladores pretenden adaptar la aplicación a la receta electrónica, de manera que, con el DNI del paciente, el farmacéutico podrá entregar el fármaco.

En la app hay varias habitaciones, además de recetas, puede almacenar radiografías, documentos o historias. Todo lo que el médico escribe, se convierte en un informe. Antes del primer uso, un enfermero escribirá cual es la consulta, tras una entrevista con el paciente. El historial sólo podrá modificarlo el personal sanitario.

De momento, esta aplicación opera con hospitales privados. Gadeca tiene convenio con la red hospitalaria de la orden de San Juan de Dios, una organización sin ánimo de lucro que atesora varios miles de usuarios. Sin embargo, tienen previsto firmar convenios con empresas y con seguros privados, y llegar así en pocos meses hasta los 10 millones de clientes conectados.

EL MODELO DE NEGOCIO DE GADACA

El modelo de negocio se basa, por una parte, en los acuerdos con las aseguradoras, y también en el modelo de suscripción. Cuenta con dos tarifas: la opción individual, con un coste de 5 euros al mes y el modelo familiar, con un precio de 10 euros mensuales, además tiene un copago dependiendo del tipo de consulta.

De momento la aplicación no cuenta con elementos para la medición de la tensión, o la presión cardíaca, y los médicos no pueden dar la baja médica al paciente. En esos casos el paciente deberá visitar al médico físicamente, para evitar posibles fraudes.

Esta práctica se está extendiendo mucho en EEUU, y se prevé un aumento exponencial del 75%, en los próximo 10 años. En España hay un sistema parecido en las clínicas de Sanitas.