La bronquitis puede llegar a resultar más grave de lo que se piensa en un principio. Una bronquitis es una inflamación además de infección de los bronquios y en la mayoría de los casos la provoca un virus.

Es más habitual en las épocas de frío a raíz de resfriados mal curados. En este caso, la bronquitis está producida por la gripe A o B y el virus de la influenza. No obstante, también puedes contraer bronquitis en verano o primavera por culpa del echovirus.

Ten en cuenta que los virus se contagian a través del aire, con lo que si alguien de tu entorno tiene gripe debes evitar pasar tiempo en la misma estancia. Si eres tú el enfermo tienes que mantener unas medidas de prevención para no pegárselo a nadie, como, por ejemplo, no toser sin ponerte la mano o usar pañuelos desechables que tires rápido a la basura y no los amontones al lado de la cama, como se suele hacer.

Cuando no te has terminado de curar de un resfriado o una gripe y por la noche comienzas a toser, ya sea tos seca o tos con mucosidades, es una advertencia del organismo de una posible bronquitis y tienes que ir al médico a que te ausculte. Otros síntomas de bronquitis son silbidos al respirar, fatiga, dolor de garganta, exceso de mocos, algo de fiebre o dolor en el pecho.

Para evitar sufrir una bronquitis puedes tomar algunas medidas como las que te voy a decir.

Líquidos contra la bronquitis

agua para la tos

En algunas ocasiones se nos olvida que el organismo necesita hidratarse para su correcto funcionamiento, en concreto lo saludable sería que consumieras de un litro y medio a dos litros de agua diarios.

Las enfermedades como la bronquitis se pueden evitar ingiriendo más líquidos. Una buena forma de mantener una dieta saludable y prevenir enfermedades es beber más agua y apartar las bebidas gaseosas, zumos y batidos. En lugar de refrescos bebe infusiones, estos te hidratarán y harán que te sientas mejor, además de dejar de consumir el azúcar que tienen el resto de las bebidas.

Los mocos se eliminan más fácilmente tomando agua y líquidos.