El buscador más popular de la era del internet, Google, ha recibido en nuestro país cerca de 80.000 solicitudes de personas que han pedido que elimine direcciones (las URL), de las que que consideran inadecuadas o irrelevantes, y ejercer así su derecho al olvido y a borrar su huella digital que la compañía guarda entre todos sus datos. Si echamos una mirada más abierta, en Europa éstos ascienden a más de 800.000 solicitudes, algo de lo que los usuarios empiezan a encarar.

El propio informe de transparencia de la compañía global, revela que los usuarios europeos han reclamado la retirada de un total de 3.129.077 direcciones, de las cuales se han eliminado el 44,6 por ciento de un total de 1.200.746 de estos enlaces. En España, los ciudadanos han pedido que se borraran 249.376 URL, por los que se han retirado el 37,9 por ciento de 81.837 direcciones. Así, desde Merca2 te enseñamos los pasos que debes seguir para reclamar tu derecho al olvido.

Cometí un delito en el pasado y ahora quiero dejar de estar marcado por Google

Quiero dejar de estar marcado por Google

Podría pasar: este sería el caso de alguien, que por poder se trataría de ser cualquiera, que por una u otra razón cometió un delito en el pasado, por el que cumplió la pena que un juez le impuso y que habiendo transcurrido el tiempo por el que prescriben los antecedentes penales desde el cumplimiento de la pena (6 meses para las penas leves, 2 años para penas menos graves que no excedan de 12 meses y las impuestas por delitos imprudentes, 3 años para las penas menos graves y 5 para penas graves), sigue apareciendo su nombre.

Esto tratándose de seguir vinculado a ese lamentable acontecimiento mediante un enlace a un artículo de prensa digital. ¿Cómo podría esa persona obtener un empleo por ejemplo si al teclear su nombre en Google aparece la noticia de la comisión de un delito? ¿Debe esa persona estar marcada para siempre? No sería justo, ¿no es así? Pues de esto trata lo que estamos hablando, siendo de una manera más responsable a la hora de reclamar una función que estaría a nuestro nombre.