Desde que comenzó la crisis económica asociada al coronavirus hemos oído hablar con bastante frecuencia de las empresas zombie, un término que también se puede aplicar a los autónomos y que hace referencia a profesionales o entidades que carecen de recursos suficientes para subsistir por sí mismos y solo siguen operando gracias a las ayudas públicas.
Se estima que una vez que desaparezcan medidas como el cese de actividad, los ERTE y las ayudas directas, se producirá el cierre de miles de empresas y la baja en el RETA de un número considerable de autónomos, porque su situación económica ha llegado a un punto de no retorno.
Las empresas zombie, el temor de Europa

El reparto de los fondos europeos no ha sido precisamente fácil, porque uno de los mayores miedos a nivel europeo es que el dinero acabara en manos de entidades y profesionales cuyos negocios ya no son viables. Empresas y profesionales que hoy por hoy siguen trabajando gracias a que las ayudas públicas les dan un cierto respiro.
Dado que la finalidad de los fondos europeos es impulsar el crecimiento económico, de nada sirve darle dinero a quienes incluso antes del comienzo de la crisis del coronavirus ya estaban atravesando un mal momento. Por eso, uno de los requisitos que se han fijado para acceder a las ayudas directas es que se trate de negocios viables desde el punto de vista económico.
¿Cuál es la incidencia real de este tipo de empresas?

Desde que se está hablando de empresas zombie se ha debatido mucho sobre si el número de las mismas es más o menos reseñable, y ahora por fin tenemos datos. Un estudio llevado a cabo por la consultora Informa DyB ha puesto de relieve que existen en España más de 40.000 empresas que son inviables, porque es imposible que con su nivel de ingresos puedan asumir los costes que tienen.
De ellas, un 91% son microempresas con menos de 10 empleados y al frente de ellas está un autónomo. Por el contrario, se estima que solo un 2% de las empresas zombie son empresas de gran tamaño, ya que estas suelen estar mucho mejor preparadas para hacer frente a las crisis.
Los sectores más afectados

A día de hoy existen empresas zombie en prácticamente todos los sectores económicos, pero hay algunos que destacan especialmente. El mayor número de empresas inviables se engloban en los sectores de la construcción, el sector inmobiliario y las comunicaciones.
Por el contrario, sectores como el de la administración, la educación y la sanidad están funcionando bien y cuentan con un número relativamente bajo de organizaciones inviables desde el punto de vista económico.
Por lo que se refiere a la hostelería, que ha sido uno de los sectores más afectados por las restricciones adoptadas para minimizar el número de contagios, cuenta con solo un 4% de empresas zombie, casi todas ellas dentro de la rama de los servicios de alojamiento.
Las empresas zombie por ubicación geográfica

Siempre se habla de regiones como Madrid o Barcelona como las mejores para emprender, pero estos lugares tan desarrollados también sufren de forma fuerte las crisis, porque hay una elevada competencia entre empresas. Quizá por ello, la mayor concentración de empresas inviables está hoy por hoy en la Comunidad de Madrid, seguida de Barcelona y de Andalucía.
Para encontrar las tasas más bajas de empresas inviables tenemos que dirigirnos a regiones como Ceuta, Cantabria o Navarra. Algo que es lógico si tenemos en cuenta que el nivel de emprendimiento en estas zonas es también menor que en aquellas que tienen más porcentaje de negocios sin trazas de viabilidad.
El tema preocupa al Banco de España

Las empresas zombie preocupan en Europa, pero también son una fuente de preocupaciones para el Banco de España. Esta entidad ha llevado a cabo sus propios estudios y ha concluido que el número de empresas insolventes en España podría aumentar entre un 4% y un 8% a lo largo de este año.
El informe del BCE parte de la base de que no todos los negocios insolventes son inviables. De hecho, los clasifica en viables e inviables, entendiendo que hay algunas empresas que pueden atravesar problemas de liquidez pero que pueden llegar a ser rentables una vez que solucionen su insolvencia. Por el contrario, hay otros negocios que son insolventes y que no son viables, porque no hay perspectiva de que su situación económica mejore.
Sin ayudas públicas

Tener un negocio inviable económicamente siempre es un problema, pero todavía más en la actualidad. Ya sabemos que las ayudas directas que se van a otorgar con los fondos europeos estarán vetadas para los negocios inviables, pero resulta extremadamente complicado determinar qué negocios seguirán siendo viables dentro de unos meses, porque ahora mismo hay muchos sectores afectados por la crisis.
Por el momento, la única forma que se ha encontrado para demostrar la viabilidad es poder acreditar que en 2019, antes de la pandemia, el negocio funcionaba en condiciones de normalidad. Pero, claro, esto dejará fuera de las ayudas a negocios que se crearon en 2019 y que no tuvieron tiempo de llegar a ser rentables, aunque sí tengan viabilidad. Las empresas zombie suponen, en definitiva, un importante problema en el momento actual, y su identificación no es nada sencilla.






























































