Con la llegada de la Navidad tiramos la casa por la ventana, a pesar de las subidas de precios, y compramos no sólo de todo sino productos en la gama alta de coste. Es el caso del marisco, producto estrella en estas fechas para cualquiera que quiera agasajar a la familia e invitados. Pero eso no significa tirar el dinero, así que si lo compras ahora te ahorrarás bastante, congelándolo. La cuestión es luego cómo descongelarlo para que esté perfecto, y sobre todo, qué no hacer. Te lo contamos.
LO PRIMERO: CÓMO CONGELAR EL MARISCO
Nécoras, bueyes de mar, centollos, percebes, almejas… da igual qué tipo de marisco sea. El primer paso para poder descongelar el marisco es congelarlo, y luego te contamos el proceso contrario. Y recuerda que cualquier tipo de marisco puede congelarse.
Pero, ¿cómo congelarlo correctamente? Pues debes congelarlo a una temperatura de 18 grados bajo cero o menor. Y que para que estos alimentos conserven todo su sabor y todas sus propiedades, el tiempo máximo de almacenaje es de 15 días. Puedes tenerlo más, pero ya no será lo mismo, así que calcula aunando ese plazo con el mejor precio posible al comprarlo con antelación.
TRUCOS PARA CONGELAR SEGÚN TIPO
Cada marisco tiene su truco. Por ejemplo, si vas a congelar centollos, nécoras o bogavantes lo primero que tenemos que hacer es cocerlos en agua dulce. Luego empapamos un paño de cocina en el agua de cocción, envolvemos el marisco y lo cubrimos con papel film, siempre con las patas hacia arriba para que el jugo no se desparrame.
Sin son langostinos, camarones o cigalas da igual que estén o no cocidos. Y hay dos excepciones, es decir, evitar congelarlos: las ostras y los percebes. Se puede, pero pierden mucho sabor. Hay que tomarlos frescos.
QUÉ NO HACER PARA DESCONGELAR EL MARISCO PREVIAMENTE COCIDO
Visto que cada marisco tiene su sistema de congelamiento, también hay que tener en cuenta qué no hacer para descongelar según el tipo. No se trata de sacarlo del congelador y dejarlo tal cual. En el caso del marisco que hemos visto que es mejor cocer antes, como el centollo o las nécoras, es importante descongelarlo poco en el frigorífico, ya que un cambio brusco de temperatura les perjudica. Lo ideal en este caso, de hecho, es mantenerlos en la nevera hasta una hora antes de cocinarlos y servirlos.
¿Y CON EL RESTO?
En cuanto al marisco que se congeló tan cual, sin cocerlo previamente, como los más habituales en Navidad de gambas y langostinos, nunca los saques del congelador directamente a la cazuela y la cocción. De esta manera las piezas de fuera se cocerán más y quedarán demasiado blandas.
La cuestión es dejar que se descongele hasta que las piezas se puedan separar. Es entonces cuando podemos meterlo a cocer con un buen puñado de sal, y cuando haya alcanzado el punto de cocción, pasarlo a un bol con agua helada. Con ello conseguirás una carne tersa y jugosa.
CON EL MARISCO CRUDO Y CON CÁSCARA
Si está crudo pero tiene cáscara, es recomendable sumergirlo en agua fría durante unos pocos minutos para que empiece a descongelarse. Después, colócalo en una rejilla sobre un plato hondo para que vaya cayendo el agua.
Si no tuviese cáscara, te aconsejamos que lo descongeles directamente sobre una rejilla, pero eso sí, dentro de la nevera. Y por último, si estuviese cocido, basta con dejarlo en la nevera un par de días antes de cocinarlo.
PUNTO VITAL EN LA DESCONGELACIÓN DEL MARISCO: LA HIGIENE
Una mala higiene puede llegar a provocar intoxicaciones que deriven incluso hasta en hospitalizaciones. ¿Y te imaginas que eso ocurriese a nivel masivo al tratarse de una cena multitudinaria de Navidad?
Por eso aquí van unos consejos básicos de la Agencia de Consumo, Seguridad y Nutrición del Ministerio de Sanidad (AECOSAN): lavarse bien las manos con jabón y agua antes de manipular los alimentos y utilizar utensilios de cocina que estén totalmente limpios.
RESPETAR LA CADENA DEL FRÍO
A la hora de congelar y descongelar el marisco, el objetivo número uno que se persigue con este proceso es que mantenga intacto su sabor, textura y todas sus propiedades nutricionales. Y para ello, te has de asegurar de no romper su cadena de frío. Si la rompes di adiós a la calidad original del marisco.
¿Cómo hacerlo? Pues guardando el marisco en el congelador lo más rápido posible. Piensa que mientras menos tiempo trascurra hasta que lo guardes, mejor. Y si primero vas a cocinarlo, es necesario que primero se atempere. Si lo metes en el congelador recién sacado de la olla, aparte de ser perjudicial para tu nevera, echarías a perder el marisco, como hemos visto.
EL ASPECTO ES BUEN INDICADOR DEL MARISCO
Hay un truco muy efectivo. Muchas personas cometen el error de cocinar el marisco sin que este se haya descongelado del todo y lo echan a perder. Por eso, es aconsejable observarlo detenidamente para asegurarse de que se han cumplido los plazos.
Para ello, coge el marisco y presiónalo de manera suave y delicada. Cuando lo hagas, si lo notas endurecido, significará que aún no está descongelado, por lo que tendrás que dejarlo más tiempo hasta que se culmine el proceso de descongelación del todo.