España ha dado un salto importante a nivel gastronómico gracias a la influencia de chefs como Dabiz Muñoz o Martín Berasategui que se han ganado el respeto de todo el mundo. En su cocina, como en casi todos los restaurantes y hogares, se sirven a menudo las croquetas. Las más típicas son las de pollo. Te vamos a enseñar la receta y un truco para que te salgan con mucho más sabor.
Las croquetas, un plato clásico
Algunas recetas tradicionales han muerto con el paso de los años. Sin embargo, aunque las croquetas no son tan típicas como la tortilla de patatas o la ensaladilla rusa, son un clásico que está muy a la moda. Sobre todo porque pueden elaborarse de mil formas diferentes. De ahí que en los restaurantes más gourmet puedas encontrarlas hechas a base de marisco con elaboraciones de lo más vanguardistas. Sin embargo, en las casas, se hacen de forma más tradicional. Ahora sí te lo contamos todo.

Misma proporción de harina y mantequilla
Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de hacer una bechamel es que es importante echar la misma cantidad de harina que de mantequilla. Para unas croquetas, esto puede oscilar entre 80 y 120 gramos por litro de leche. A menor cantidad, más cremosidad, pero más dificultad a la hora de darles forma. Lo ideal es 100 gramos de harina y mantequilla. Las croquetas estarán jugosas y no será un engorro ni mucho menos prepararlas. A continuación, te desvelamos otras claves.

Cocinar bien la harina
Si sigues a rajatabla las medidas no tendrás que rectificar en ningún momento. Eso sí, debes tener en cuenta que es importante cocinar bien la harina. Lo ideal es agregar la mantequilla, acompañada con un chorro de aceite para evitar que se queme. Acto seguido sofreír la cebolla y el pollo (o lo que queramos que lleven nuestra bechamel). Para que las croquetas tengan después un buen sabor es clave que cuando esté todo sofrito y agreguemos la harina, dejemos que esta se cocine por completo hasta obtener una masa.

La leche caliente y sin parar de remover
Cuando tenemos bien nuestra masa, es clave agregar poco a poco la leche. Y es vital que esta esté caliente, para que no sea tan complicado elaborar nuestra bechamel. Otro aspecto fundamental es no parar de remover. Si sigues estos consejos verás que es una elaboración realmente sencilla. A continuación, te desvelamos los dos trucos que puedes seguir para darle mucho más sabor a tus croquetas.

Leche con huesos de jamón o caldo
No es necesario, no es un paso fundamental, pero hacer lo que te vamos a explicar le dará a la bechamel de tus croquetas mucho más sabor. Si la leche que agregas ha sido previamente cocida con huesos de jamón (a fuego lento para que no evapore mucho y perdamos las medidas), la potencia del aroma y del sabor será mucho más grande. Otra opción es agregar menos leche y algo de caldo de cocido o de jamón que tengamos en casa hasta llegar al litro. Si pruebas esto, verás que el resultado es increíble. Te damos otros consejos y te enseñamos a terminar la receta.

La bechamel debe reposar en frío
Cuando nuestra bechamel esté terminada (importante probar de sal y agregar un poco de nuez moscada), la agregamos sobre una bandeja larga de tal forma que la capa no sea muy alta. Después, enfriamos durante unas horas, con un papel film por encima para evitar que se reseque. Por último, solo quedará formarlas, rebozarlas y freírlas. Algo sencillo pero importante si queremos hacer unas croquetas de diez. Te explicamos cómo.

Freír las croquetas en aceite caliente
Este último paso también es fundamental. Cuando tengas la bechamel fría y más espesa, será el momento de dar forma a las croquetas. Salvo que hayas usado unas proporciones muy bajas, no deberías tener problema para hacer frente a este paso. Deberás pasarlas por huevo y pan rallado (o el panko que está ahora de moda). Después, la fritura es clave. Es importante no agregar muchas croquetas a la vez, que el aceite esté bien caliente y que, a poder ser, las cubra por completo. De esta forma se cocinarán de forma unánime. Buscamos que tengan un buen dorado, pero por dentro estarán realmente jugosas. Te contamos si esta receta es saludable.

No abusar de las croquetas
Las croquetas no son un alimento saludable. Aunque el contenido de la bechamel sea pollo y cebolla, no olvides que está hecha a base de mantequilla y harina. A eso habría que sumarle el rebozado y el abundante aceite. Es un plato clásico que podemos comer sin ningún inconveniente una vez a la semana, pero no deberíamos tomar por costumbre hacer esta receta. Pruébala porque seguro que te va a gustar. Y si sigues todos los consejos que te hemos dado tendrán un sabor especial, ese que llevas tanto tiempo buscando.






































































