El arroz es uno de los alimentos más populares a nivel mundial. De hecho, en muchas zonas es uno de los ingredientes básicos en muchas recetas. Sin embargo, es rico en hidratos de carbono, así que hay que consumirlo con moderación.
Si te encanta este cereal y quieres comerlo más a menudo de lo que lo haces, hoy te vamos a contar cómo cocinarlo para que tenga muchas menos calorías. Así podrás disfrutar de él mientras cuidas tu salud.
El problema del arroz es el almidón

El arroz es una buena fuente de aporte calórico. Una taza de arroz cocido nos aporta unas 200 calorías. Lo que ocurre es que gran parte de ellas proceden del almidón, y este es el enemigo de las personas sedentarias.
Porque, si no quemas ese almidón, este se transforma en azúcar y se acaba acumulando en tu cuerpo en forma de grasa. De ahí la importancia de ingerir este alimento con moderación.
Los tipos de almidón

No hace falta que conviertas al almidón en tu enemigo. Es más, no todo él es igual. El almidón digerible se procesa rápidamente y se transforma en glucosa. Puede ser una buena fuente de energía si tienes un estilo de vida activa, pero no es tan recomendable si no te mueves mucho.
Luego está el almidón no digerible, que no se descompone en el intestino delgado y no se convierte en glucosa. Esto quiere decir que nos aporta menos calorías y engorda menos. Por eso, los investigadores han estado pensando en cómo convertir el almidón digerible en no digerible.
El lípido es la solución para quitarle calorías al arroz

La conclusión a la que llegaron los investigadores es que, añadiendo un lípido al agua hirviendo, justo antes de añadir el arroz, se puede conseguir esa transformación del almidón digerible en no digerible.
El lípido puede ser un poco de aceite de coco o cualquier otro cuerpo graso como el aceite de oliva o la mantequilla. A continuación, se cuece el arroz a fuego lento durante 40 minutos y se deja enfriar en la nevera 12 horas.
No uses el microondas para calentar el arroz

Para recalentar el arroz, sácalo de la nevera entre 10 y 30 minutos antes de comer. Ponlo en una sartén grande a fuego lento con un poco de agua o de caldo de verduras. cubre con una tapa y cocina unos 3 o 5 minutos. Remueve de vez en cuando.
Este método aporta calor y humedad, haciendo que el arroz quede en su punto. Si lo calientas en el microondas puede perder su textura y gran parte de sus propiedades nutricionales, así como aumentar la presencia de almidón.
¿Funciona el truco de los investigadores?

Sí. Lo que hace el lípido es alterar la estructura del almidón, y el proceso de enfriamiento permite que este se convierta en uno con menos carga calórica. Las calorías perdidas en el arroz dependen de qué tipo utilices.
En el arroz redondo pueden lograrse reducciones de las calorías en torno al 10%. Esto te permite comer algo más de tu alimento favorito sin tener remordimientos por ello.
Así de sencillo es quitarle calorías al arroz

Es un truco que puedes aplicar fácilmente en casa. Recuerda cocer el arroz en compañía de un poco de aceite u otro lípido (añádelo al agua hirviendo antes de añadir el arroz) y cuece el cereal durante 40 minutos.
Luego ponlo a enfriar en la nevera unas cuantas horas para que se produzca la reacción química y cambie la estructura del almidón.
Cuidado con el acompañamiento

Esta forma de cocinar el arroz te permite disfrutar de él en una versión con menos calorías. Pero, recuerda que no todas las calorías que ingieres están en el cereal. Importa y mucho el acompañamiento del mismo.
De nada te sirve utilizar el truco que te hemos dado si luego acompañas el arroz de otros ingredientes altamente calóricos, o te haces con él un risotto.
Recetas ligeras con arroz

Si quieres alternativas para comer tu cereal favorito con menos calorías, prueba a utilizarlo como ingrediente base en una ensalada. Añade tomate bien picado, un poco de atún y cebolla.
Otra alternativa ligera es el arroz blanco acompañado de unos champiñones salteados, o con unas berenjenas previamente asadas en el horno.
¿Cuánto arroz se puede comer a la semana?

Los expertos recomiendan que este cereal esté siempre presente en una dieta sana, incluso cuando se busca bajar de peso. Porque es rico en nutrientes y muy bueno para el organismo.
Lo importante es controlarse con las raciones. Se puede comer pasta y arroz de dos a tres veces por semana. La cantidad por ración son unos 150 gramos (5 cucharadas soperas).
Muévete para quemar los carbohidratos

Los hidratos de carbono del arroz son de absorción lenta, por lo que no son tan malos como se suele pensar. Eso sí, es mejor consumirlos en la comida y no en la cena, y preferiblemente en su versión integral.
Si de verdad quieres disfrutar del arroz sin preocupaciones, asegúrate de que llevas un estilo de vida activo. Consumirás rápidamente los carbohidratos que has ingerido.










































































