Hay que ver lo ricas que están las rabas. Es uno de los platos más típicos de todo Cantabria, por no decir el que más. De hecho, es un reclamo gastronómico para muchos de los españoles del resto del país que se acercan hasta esta Comunidad Autónoma. Pero, ¿sabías que no es necesario acercarte hasta ella para disfrutar de este rico plato? No, porque las puedes preparar tú mismo en tu propia casa y que te queden mucho mejor que unos calamares. Para ello, lo único que tienes que hacer es leer la receta que te vamos a explicar a continuación. Ya verás qué crujientes quedan.
Las propiedades de los calamares

Antes de pasar a contarte cómo tienes que hacer para preparar las rabas y que te queden tan deliciosas como si las estuvieses comiendo en Cantabria, creemos que es importante poner en valor al absoluto protagonista de esta receta. Es decir, al calamar. Y ya no solo porque estén muy ricos y sean muy económicas. Si no también porque tienen una gran cantidad de propiedades que son muy beneficiosas. Piensa que son una gran fuente de proteínas que, además, apenas contienen grasa. Además tienen muchas vitaminas, como la A y la B12. Y además también tiene una gran cantidad de minerales como magnesio y yodo.
Los ingredientes que necesitas para preparar esta receta de rabas

Una de las cosas que más nos gustan de esta receta de rabas, además de su increíble sabor y de que se tarda muy poco en prepararlas, es que hacerse con los ingredientes que se necesitan es una tarea que resulta bastante sencilla. Tanto que se pueden conseguir sin ningún problema en cualquier mercado o supermercado. Toma nota, porque son los siguientes. Dos calamares grandes, 300 gramos de harina de trigo, 50 gramos de harina para freír, un chorro abundante de aceite de oliva virgen extra y sal al gusto.
Lo primero que tienes que hacer para preparar esta receta es limpiar los calamares

Lo primero que tienes que hacer para preparar esta receta de rabas es limpiar los calamares. Ten en cuenta que cuando los compres le puedes decir al pescadero que te los limpie. En tal caso te puedes saltar los pasos que te vamos a contar a continuación.
Ahora tienes que quitar la piel de las rabas

Lo primero que tienes que hacer para limpiar los calamares es quitarles la piel de fuera. Es muy fácil ya que al tirar de ella saldrá sola y conseguirás que las rabas queden más tiernas.
A continuación tienes que quitar la piel del interior, los ojos y la boca

Una vez que hayas quitado la piel del exterior del calamar, toca quitar la del interior. Y tras ello te toca quitarles la boca y los ojos. Una vez que hayas terminado, ya se puede dar por limpio al calamar y se puede empezar con la preparación de la receta en sí.
Trocea las rabas y el cuerpo del calamar y mézclalos con harina

Una vez que ya hayas limpiado el calamar, es momento de cortar las rabas. Para ello corta las patas una a una y luego corta el cuerpo en tiras alargadas. Tras ello mezcla los dos tipos de harina junto con un poco de sal y pasa por ellos cada uno de los trozos. Esto hará que queden bien crujientes.
Ahora calienta abundante aceite en una sartén

Una vez que has cortado las rabas lo siguiente que has de hacer es calentar el aceite. Para ello tienes que escoger una sartén que sea lo más honda posible y verter aceite de oliva virgen en extra en abundancia. Caliéntalo lo suficiente como para que se puedan freís bien los calamares, pero no tanto hasta que llegue a salir humo.
Fríe las rabas a fuego alto durante un minuto

En cuanto el aceite haya alcanzado la temperatura adecuada tienes que freír los calamares con mucho cuidado de no quemarte. Ten en cuenta que con tenerlos un minuto en el aceite será tiempo más que suficiente para que queden listos.
Pon las rabas sobre papel de cocina y añade sal

Según vayas sacando las rabas del aceite, te recomendamos que las vayas poniendo sobre un plato en el que haya un par de trozos de papel secante. Esto hará que expulsen el exceso de grasa que hayan podido ir soltando durante la fritura y así quedarán más ligeros.
Y listo, ya estaría lista esta deliciosa receta

Una vez que las rabas hayan soltado el exceso de grasa que hayan podido adquirir durante la fritura, ya se puede dar por finalizada esta deliciosa receta. Ya verás que ricos quedan y cómo te van a entrar ganas de prepararla otra vez pronto.










































































































