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La muerte de la Duquesa de Alba conmocionó a todos los ciudadanos y es que siempre fue una mujer muy querida, a pesar de que, para algunos hiciera algunas de las cosas muy mal. Tras su muerte, parece que todo en la Casa de Alba ha cambiado muchísimo y que la relación entre los habitantes de la Casa de Alba ya no es la misma.

¿Cómo es la vida de la Casa de Alba tras la muerte de la duquesa? Vamos a conocer cómo están las cosas en la familia de Alba tras la muerte del pilar más importante.

Carlos: “Poco cercano, encorsetado”

Cayetano no perdona a su hermano mayor, Carlos Fitz-James Stuart, actual duque de Alba y único hermano en portar el apellido de la madre por delante del del padre, que lo haya apartado de la gestión agrícola de la Casa de Alba. Y lo recuerda casi en cada línea. No aprueba ni una de sus decisiones al frente de la Casa y le reprocha su gestión de forma constante: “Soy consciente de que la decisión del actual duque de Alba de abrir Liria al público cuenta con buena prensa, pero yo considero que es un acto inmoral”.

No se corta, lo decíamos, aprovecha cualquier recoveco de una frase para atacar al primogénito. “No me manifiesto en contra de todas las decisiones últimas, es más fácil: siente que se pretende diluir el recuerdo de mi madre y su obra. Ella jamás pudo imaginar tal descomposición”, dice para concluir en uno de los capítulos: “Todos ellos [sus antepasados] se removerán en sus tumbas”.

“Yo voy a ser más noble que vosotros porque seré duque de Alba”. Esta es la frase que, según Cayetano, le repetía su hermano mayor. “Carlos nos trataba como a seres pequeños. […] Siempre fue un joven poco cercano, algo encorsetado”.