El mejor baloncesto del mundo se vive en la NBA, se trata de una de las ligas que agrupa a los máximos exponentes del deporte internacional para dar cita a esta competición que despierta muchas pasiones en cada uno de los escenarios de los Estados Unidos. Desde luego que las estrellas que llegan a la élite del básquet son una máquina de hacer dinero, y esto la verdad es que es un asunto desconocido para muchos de los fanáticos. A menudo se nos puede despertar la duda de cuánto se embolsan estos jugadores. Pues para nadie es un secreto que estas figuras siempre visten de marca, tienen propiedades a su nombre que a todos no dejan boquiabiertos, relojes, accesorios, y muchas cosas más.

Así es que es el momento de conocer quiénes son los más poderosos del baloncesto. Estamos en presencia de una privilegiada lucha entre estos profesionales de las alturas, porque este deporte tiene algo en particular, y es que ratifica que para ser bueno en la cancha hay que demostrarlo con creces. Hay unos que se destacan más que otros, pero el grupo que te traemos son los que se mantienen en puestos de vanguardia. En definitiva, es todo un lujo que sólo se pueden dar ellos. Pero bien merecido que se lo tienen, pues no es nada fácil, ya que se trata de una disciplina por demás exigente. Estos son los mejores pagados del baloncesto. ¿Está tu favorito?

Chris Paul en la élite del baloncesto

Chris Paul en la élite del baloncesto

Chris Paul, también forma parte de ese selecto grupo de los más ricos del baloncesto, pues su cuenta bancaria supera los 38.5 millones de dólares, esto es una suma que lo ubica dentro de los  jugadores más famosos y con mejores ingresos en la NBA. Vale destacar que en el año 2019 fue traspasado a Oklahoma City Thunder en intercambio por Russell Westbrook. 

Venía cedido de los Houston Rockets, y anteriormente había tenido una extraordinaria carrera en los New Orleans Hornets y Los Angeles Clippers. Dentro de su palmarés, terminó cuatro veces como el líder absoluto en asistencias, y seis de robos. Además, tiene el gusto de haber sido elegido para nueve juegos de All Star. Suena sencillo, pero hay que tener garra y fuerza para llegar a la élite de este deporte.