En la época de los ochenta fumar tabaco era algo muy habitual en el día a día, películas o series. Con el tiempo y los “avances en medicina” se ha demostrado que ese hábito estaba matando a los fumadores y ocasionándoles graves problemas de salud.

Tu cuerpo se resiente con cada calada de tabaco que das. Es un vicio nocivo, adictivo y cada día más caro. El tabaco ha cuadriplicado su precio en pocos años. Las cajetillas te ponen imágenes dantescas de lo que puede sucederle a tu cuerpo si fumas.

Son muchas las campañas “antitabaco” que se han hecho desde que se sabe lo perjudicial que puede llegar a ser, pero ¿sabes realmente lo que le sucede a tu cuerpo al fumar? En este artículo te desglosaré la forma en la que tu cuerpo se ve afectado por el tabaco.

No todo es negativo en el instante en el que lo dejes tu organismo va poco a poco mejorando y a los cinco años puedes tener un cuerpo casi sano si no te ha llegado a dejar secuelas.

Piel

hombre

Con respecto a la piel, el tabaco es el mejor aliado para parecer que tienes veinte años más. Seguramente cuando tengas veinte eso no te parecerá un grave problema, pero cuando sean cuarenta ya veremos si piensas igual.

Los fumadores sufren envejecimiento prematuro de la piel y la aparición precoz de arrugas. Esto es porque el tabaco altera también el ritmo de la sangre en las arterias que están en la piel, impidiendo que el oxigeno y el agua les llegue en condiciones. Cuando esto sucede las células profundas y el colágeno de tu piel se ven afectados y no tiene vuelta atrás.

Otro problema grave que causa el tabaco en tu cuerpo es que baja la capacidad de cicatrización y la respuesta inmunológica de la piel. Con los que cualquier herida te tardará más en curar y tienes más posibilidades de que se te infecte. Lo difícil es cuando hablamos de intervenciones quirúrgicas, las cicatrices de estas operaciones pueden tener por dentro arrugas y no cerrar como es debido o infectarse.