Avión Airbus - Volar, coronavirus

El coronavirus SARS-CoV-2 ha llegado, y parece que lo ha hecho para quedarse. Mientras no se encuentre un tratamiento que pueda salvar vidas, o proteger de sus efectos, o la vacuna que pueda erradicar esta enfermedad, todos tendrán que hacer un gran esfuerzo para adaptarse a las nuevas circunstancias en la era de la pandemia.

Hay que aprender a distanciarse de los demás, usar mascarilla, desinfectar superficies, lavarse las manos de forma frecuente, etc. Pero también es necesario conocer cómo habría que actuar en situaciones habituales como usar el ascensor, estar en un aula, o cuando se viaja en algún tipo de transporte en el que compartes habitáculo con otros, como es el caso de los aviones.

Volar de forma segura durante la pandemia del nuevo coronavirus

¿Son realmente seguros los aviones?

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Mucho se ha dicho sobre si los aviones son o no seguros para viajar dentro de su cabina presurizada con esta pandemia de coronavirus. Evidentemente, el personal de este sector se apresuró a decir que es el medio de transporte más seguro para viajar sin contagiarse. Pero deberías tomar con precaución esta información que parece ir más destinada a reducir el impacto económico que a cuidar la salud.

Los defensores de los vuelos aseguran que el coronavirus presente dentro del avión se eliminaría, ya que el sistema de ventilación de los aviones hace pasar este aire a través de las turbinas de los motores de los aviones, sometiendo al aire a una temperatura extrema que acabaría con cualquier microoganismo vivo.

¿Es esto cierto? La verdad es que sí, pero hay un pero. Piensa que cuando vuelas vas a unos 10.000 metros de altura, una altitud suficiente para dificultar que una persona pudiera respirar por sus propios medios. Por eso, el avión se encarga de mantener el aire suficiente en la cabina de pasajeros.

Para ello, se usa un sofisticado sistema de ventilación que simulará la cantidad de aire existente cuando se está a unos 2000 metros sobre el nivel del mar. Para ello se necesita inyectar aire a presión dentro de la cabina usando una derivación del aire del motor y posteriormente se comprime y pasa desde los -50ºC a los que puede estar en el exterior a esa altura a una temperatura algo más agradable. Durante ese proceso se elimina la humedad y también cualquier microoganismo que pudiera haber.

Es por eso que el aire de los aviones es tan seco, pero ese proceso puede actuar a favor del pasajero en tiempos de pandemia. Además, los expertos aseguran que el aire se debe renovar en espacios cerrados, y en los aviones el 50% suele ser nuevo recién inyectado.

El otro 50% proviene de otro complejo sistema de recirculación interna que hace pasar el aire de la cabina por filtros  HEPA (High Efficiency Particulate Air) y que consiguen atrapar hasta el 99,97% de las partículas presentes en el aire, tales como polen, virus, bacterias, polvo, etc.

En modernos modelos de avión se consiguen de 20-30 ciclos de recirculación por hora, lo que significa que cada dos minutos el aire de toda la cabina pasará por un filtro HEPA. Todo esto es una buena noticia si hubiera un contagiado de coronavirus SARS-CoV-2 a bordo.

¿Entonces tienen razón? A medias, ya que lo que no han contado es que no es suficiente para garantizar que no haya contagios de coronavirus durante un vuelo. En parte por los aerosoles y la proximidad de los asientos. Por ejemplo, si alguien estornuda, habla en voz alta, tose, etc., puede dejar una carga vírica en el ambiente y los pasajeros próximos se podrían contagiar…