La gastronomía española es abundante, aunque en los millones de hogares españoles casi siempre se recurre a las mismas recetas. Sobre todo a diario: pasta, legumbre, filetes de carne o de pescado… Después están los platos más típicos, reservados en ocasiones para fechas señaladas, como la paella o el cocido. Sin embargo, hay infinidad de recetas con un sabor ‘gourmet’ que no son muy costosas de realizar y que apenas se tienen costumbre de realizar en casa. Es el caso de la oreja guisada, cuya salsa es un manjar de dioses y merece la pena probar. Si lo haces querrás repetir.

CÓMO HACER LA OREJA GUISADA

Para elaborar el guiso lo primero que haremos será cortar el ajo y la cebolla y dorar todo en una cazuela con un chorro de aceite. Cuando la cebolla esté transparente y el ajo haya tomado calor, sofreímos también la oreja. Que coja colorcito. Este paso puede evitarse si se quiere hacer la receta más sana, pero la diferencia de sabor será enorme. Cuando hayamos cocinado la oreja unos dos minutos, procedemos a añadir un chorro de vino blanco. Después, añadimos agua o, si hemos cocido la oreja con el tomillo y el laurel, aportamos ese caldo. No demasiado. Recordad que la oreja ya está cocida y que buscamos darla sabor.

Cuando haya reducido y se vea una salsa espesa, es el momento de añadir salsa de tomate o rallar los tomates y añadir más sal. En ese mismo instante colocamos también un trozo de cayena o guindilla para darle ese toque picante (al gusto). Después dejamos unos minutos que todos los sabores se mezclen y el resultado será excelente. Prueba esta receta, porque vas a repetir seguro.

oreja guisada