Si tienes un teléfono móvil viejo, deberías darle una segunda oportunidad si aún funciona. Estos dispositivos pueden tener multitud de usos nuevos. No siempre son un objeto inútil y le puedes sacar más provecho del que imaginas. Por ejemplo, si te gusta el entretenimiento digital y no dispones de una smart TV, es probable que necesites un media center o centro multimedia para tu salón.

Con uno de estos teléfonos podrías tener una “Android Box” improvisada y disponer de ese centro multimedia sin invertir casi nada de dinero. De esa forma, hará a tu televisión más “smart”, con un gran número de nuevas posibilidades. Además, evitarás generar más e-waste o ceder información que no imaginarías que estás “tirando”

Cómo convertir tu viejo teléfono móvil en un centro multimedia

El hardware necesario (requisitos)

El hardware que necesitas se resume básicamente a un teléfono móvil o tableta vieja que ya no te sirva. Si es más actual, mejor, ya que dispondrá de unas características algo más avanzadas que lo harán más rápido y con más capacidades.

Como mínimo para un centro multimedia, considerando los tipos de archivos y apps que se manejan, deberías tener unos requisitos mínimos de:

  • Procesador de, al menos, 4 núcleos.
  • Memoria RAM de 2GB o superior.
  • Conectividad WiFi y Bluetooth funcional. Si el móvil tiene estos enlaces estropeados y por eso desechaste el móvil, no servirá.
  • Puerto de carga funcional para su alimentación, así como el cargador.
  • Si dispone de poca memoria interna, sería también ideal contar con una tarjeta SD de mayor capacidad para almacenar todo el contenido multimedia (suele ser pesado).
  • Una versión de Android 5.0 o superior.

Evidentemente, el móvil debe funcionar. No debería tener botones inservibles, o la pantalla rota, etc., ya que eso evitaría que pudieras interactuar con él para realizar las configuraciones necesarias.