dieta

La dieta mediterránea es de las mejores y más saludables que existen en el mundo. En vez de coger costumbres de dietas de otros países, deberías centrarte en la que tienes más cerca y más te beneficiará.

Una de las características de esta dieta es que las grasas que incluye son saludables para tu organismo. Tales como, por ejemplo, el aceite de oliva, los frutos secos o el pescado. Las mezclas de ingredientes de la dieta mediterránea hacen que queden cubiertas la mayor parte de tus necesidades alimenticias.

Esta dieta hace que evites el sobrepeso, enfermedades como la diabetes o el colesterol y que te sientas con energía. Además, ayuda a que órganos como el corazón o los riñones funcionen perfectamente.

Lo contrario a la dieta mediterránea serían los alimentos procesados, fritos o azucarados. Esta dieta se basa en comer alimentos frescos de temporada. La idea es que te aproveches de las posibilidades que tienes a tu alcance que, además, te saldrán más económicas.

Te repasaré los alimentos que forman parte de esta gran forma de vida, pero no olvides que sin realizar ejercicio diario, por muy bien que comas, a tu cuerpo le faltará algo. Es importante andar, aunque sea media hora y olvidarte del sedentarismo y del sofá.

Aceite de oliva

ACEITE OLIVA

El aceite de oliva debe formar parte de tu dieta diaria. El también llamado oro líquido es el elemento principal de la dieta mediterránea.

Te aporta vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados que hacen que tu corazón esté protegido.

Es una costumbre típica española consumir aceite de oliva virgen extra en los desayunos o bien solo o con tomate. Añadir aceite de oliva hace que tu comida tenga un sabor distinto, especial y añejo que el aceite de manteca que usan los americanos no logrará jamás.