Abanca

Los planes del presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, van más allá del noroeste español y Portugal, aunque este es el objetivo que siempre ha perseguido. El venezolano quiere ahora conquistar todas las regiones del norte de España, sobre todo de Asturias a Aragón. Aunque no descarta nada que esté “de Madrid hacía arriba” tal y como señalan fuentes cercanas a la entidad a MERCA2. Además, de esta manera podría pisarle los pies a Liberbank.

Su estrategia va viento en popa, porque precisamente hace dos días ha cerrado la compra de Bankoa y con ello ha entrado de lleno en el País Vasco (sumando 40.000 clientes y una red de 27 oficinas).

Red de oficinas tras la unión de Abanca y Bankoa.

Pero para poder aterrizar en las demás regiones, tiene que negociar con Ibercaja, Kutxabank y el Banco Sabadell, las entidades más fuertes de la zona. La estrategia del banco gallego es (desde su nacimiento en 2014) ir escalando posiciones para convertirse en una de las entidades más grandes del país. Y hacerlo a golpe de talonario, algo que parece que está funcionando pues si hace seis años se situaba como el décimo banco español, con unos activos de 56.921 millones de euros, actualmente es la sexta entidad.

IBERCAJA ES VIABLE

La de Ibercaja “es la operación más viable”. La entidad tenía a cierre de junio 1.068 oficinas (todas ellas en territorio español) pero más del 50% están en zonas de interés para Escotet (375 puntos de venta en Aragón, 87 en La Rioja y 78 en Castilla y León). Además, sus activos totales (58.097 millones de euros) junto a los de Abanca (63.326.119 millones de euros) superarían los 121.000 millones y les convertía en el quinto banco de España, por delante de Bankinter.

Red de oficinas de Ibercaja en España.

Según estas fuentes, tampoco descarta hacerse fuerte en Extremadura, donde Ibercaja tiene una importante presencia con más de 90 oficinas, por eso la operación sería redonda. Escotet “le ha cogido cariño”, después de comprar Banco Caixa Geral (BCG), la filial española del banco público luso, en 2018.

Desde la integración de ambas entidades en octubre de 2019, los resultados han sido bastantes positivos. De hecho, a cierre de semestre, se obtuvieron unas sinergias un 40% superiores a lo planificado y con unos costes de consecución al 92%. Donde destacaron los datos de Extremadura, con un cumplimiento de resultados por encima del 110%, un aumento de volumen de negocio de 573 millones de euros y 7.000 nuevos clientes de enero a junio.

REY DEL NORTE

La intención de Escotet es convertir al banco en el rey del norte, “y sin renunciar a nada”, comenta. “La compra de Ibercaja va en esa línea y además, pondría fin a la guerra por hacerse con CajaAstur”.

Abanca ya intentó fusionarse el año pasado con Liberbank, pero no tuvo éxito. El banco, constituido por el Grupo Cajastur (que incluye el Banco de Castilla-La Mancha), Caja de Extremadura y Caja Cantabria, es la entidad financiera de referencia en los mercados de Asturias, Cantabria, Castilla La Mancha y Extremadura. Por eso la operación hubiera sido perfecta, pero su nuevo plan pasa por ser su competencia.

Sin embargo, el directivo “nunca vendería Abanca”. De esta manera, la operación con el Banco Sabadell sería imposible, al menos ahora mismo. Lo primero, porque tendría que decidir si quiere entrar en Reino Unido y México, donde el banco catalán también está presente. En España dispone de una red de oficinas superior a las 1.700, aunque es cierto que tiene especial presencia en el norte de España. El “problema” es que, a cierre del primer semestre, los activos totales de Banco Sabadell y su grupo totalizaron 234.447 millones de euros, y esto es casi cuatro veces más de los de Abanca. Es decir, la entidad gallega no tiene pulmón y la compra sería imposible. Si a la inversa, pero como no quiere que le compren, se descarta de momento.

KUTXABANK TAMBIÉN TIENE SENTIDO

Luego está Kutxabank, una operación que también tendría sentido. El grupo dispone de 839 oficinas y está estrechamente ligado a la Comunidad Autónoma del País Vasco, donde radican casi el 40% de sus oficinas y la mayoría de volumen del negocio minorista, seguido de Andalucía, Cataluña y Madrid.

Sus activos totales medios a cierre de junio eran de 59.848.695 millones de euros, y sumados a los de Abanca superarían los 123.000 millones de euros, así que al igual que ocurriría con Ibercaja, la entidad gallega subiría un peldaño más en el ranking.

Si quisieran convertirse en un gigante, la solución pasaría por la unión de estos tres, donde alcanzarían los 181.000 millones. El presidente de Abanca destacó durante la última presentación de resultados, que estará “muy atento a cualquier oportunidad que pueda surgir”, aunque insistía en que Liberbank no está en sus planes.

COMPRAR A BUEN PRECIO

“Quiere comprar lo que se le ponga a tiro y esté bien de precio, que es lo que ha pasado con Bankoa, una entidad pequeña pero grande en el País Vasco” comenta. Aquí Unicaja “no tendría sentido” porque no hay interés en el sur de España.

Escotet sabe lo que quiere y por eso canceló la compra de EuroBic. “No valía lo que pedían”, afirma. En febrero de este año, Abanca acordó la compra del 95% de las acciones del banco portugués, pero en junio ya informaba de que a pesar de haber dedicado “importantes esfuerzos y recursos”, se había visto obligado a desistir de la compra al no haberse cumplido las condiciones pactadas.

Pese a ello, Escotet apuesta por seguir analizando operaciones de compra que aporten sinergias a su proyecto en Portugal, donde ya adquirió la red comercial de Deutsche Bank en marzo de 2018 y Caixa Geral de Depósitos en noviembre de ese mismo año. Pero también en España, donde desde su nacimiento, en 2014, ha liderado otras dos operaciones corporativas. Hace seis años se fusionó con el Banco Etcheverría y en 2017 compró de la filial de consumo del Banco Popular.