Márgenes de refino y geopolítica: por qué el coste real del petróleo supera los 140 dólares

El análisis de UBP pone de relieve que el precio del crudo (como el Brent) no refleja por sí solo la realidad a la que se enfrenta el consumidor final.

María Shkolnik, Investment Specialist de UBP, analiza cómo los elevados márgenes de refino están amplificando el impacto de las tensiones geopolíticas sobre los precios de la energía. 

Los precios del petróleo suelen cotizarse como el precio futuro del petróleo crudo, siendo Brent y WTI los principales índices de referencia. Sin embargo, la economía depende de productos refinados como el diésel, la gasolina y el combustible de aviación, más que del propio petróleo crudo, y el coste de transformar uno en los otros es el margen de refino, o crack spread.

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Al añadir este diferencial al Brent se obtiene una aproximación de lo que realmente paga el consumidor final y, sobre esa base, el precio medio se sitúa actualmente en torno a los 140-180 dólares por barril.

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Bomba extractora de petróleo en un campo bajo un cielo anaranjado. Fuente: Pexels
Bomba extractora de petróleo en un campo bajo un cielo anaranjado. Fuente: Pexels

Por qué los márgenes de refino son elevados

La oferta tanto de petróleo crudo como de productos refinados está limitada simultáneamente en varios puntos. Los márgenes de refino en Europa alcanzaron este verano un récord de 50 dólares por barril, mientras que los márgenes del diésel llegaron a 100 dólares por barril, situando el coste final total del diésel en un récord de 200 dólares por barril. Se espera que estos márgenes permanezcan elevados, ya que actualmente existe un déficit mundial de más del 10 % de la capacidad de refino.

  • Las operaciones de las refinerías de Oriente Medio se sitúan aproximadamente un 25 % por debajo de los niveles previos a febrero debido a daños físicos y a restricciones a las exportaciones a través del estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb.
  • Las refinerías rusas operan alrededor de un 40 % por debajo de su capacidad tras repetidos ataques con drones, y las exportaciones de productos refinados fueron prohibidas en julio, una prohibición que posteriormente se amplió hasta finales de octubre. Rusia suministra aproximadamente el 10 % del diésel mundial.
  • China ha restringido las exportaciones de productos refinados desde marzo y mantiene las refinerías operando muy por debajo de su capacidad.
  • Estados Unidos representa más del 20 % de las exportaciones mundiales de diésel y se está debatiendo una restricción de estas exportaciones, aunque todavía no se ha anunciado ninguna medida; el mercado tendría dificultades para absorber una restricción de este tipo.

El precio del petróleo crudo y los factores geopolíticos

En 2026, dos factores han dominado el precio del petróleo crudo: si el petróleo puede salir físicamente del Golfo y las perspectivas de paz en la región. El Brent superó los 100 dólares por barril cuando los tránsitos de petroleros se desplomaron, cayó hasta la franja baja de los 70 dólares por barril con el alto el fuego del verano y el regreso de los petroleros, antes de volver a acercarse a los 100 dólares por barril tras la expiración del memorando de entendimiento sin que se alcanzara un acuerdo de paz.

Cualquier resultado es binario y depende de decisiones geopolíticas, lo que significa que cualquier previsión sobre el precio del petróleo está condicionada a la hipótesis de una resolución del conflicto, una posibilidad que todavía no se vislumbra en el horizonte.

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Plataforma petrolífera iluminada sobre el mar bajo un cielo naranja al atardecer. Fuente: Unsplash
Plataforma petrolífera iluminada sobre el mar bajo un cielo naranja al atardecer. Fuente: Unsplash

Por qué los precios podrían mantenerse elevados

Los precios deberían seguir siendo altos incluso después de que se reanuden los suministros de petróleo. Los suministros de Oriente Medio se han recuperado hasta al menos tres cuartas partes de sus niveles previos al conflicto, y aun así el Brent continúa cotizando en torno a los 100 dólares por barril.

Además, los contratos de entrega inmediata, y no los contratos de futuros, en el Mar del Norte y Oriente Medio registraron una media de 125-135 dólares por barril, una prima significativa respecto a los futuros, lo que respalda la idea de que los precios se han revalorizado incorporando una prima de riesgo más elevada.

Las reservas estratégicas y los inventarios comerciales de muchos países se encuentran en mínimos de varias décadas y continúan reduciéndose cada día que persiste la disrupción. China, el mayor importador del mundo, ha reducido drásticamente sus compras y sigue recurriendo a sus propias reservas.

También debe señalarse que, de forma más general, las reservas estratégicas se han reducido y los inventarios comerciales se encuentran en mínimos históricos. Por tanto, la reconstrucción de las existencias mundiales de petróleo constituye una nueva fuente de demanda, a la que debe añadirse la necesidad de aquellos países que no disponen de reservas estratégicas de establecerlas para reforzar su propia seguridad energética.

La logística también añade costes: las escoltas navales, el incremento de los costes de transporte e impuestos de seguro, junto con unos tiempos de tránsito más largos, añaden más de 30 dólares por barril al precio de entrega.

En definitiva, el análisis de UBP pone de relieve que el precio del crudo (como el Brent) no refleja por sí solo la realidad a la que se enfrenta el consumidor final. La combinación de unos márgenes de refino históricamente elevados —impulsados por un déficit global de capacidad de refino y restricciones de oferta en Oriente Medio, Rusia y China— sitúa el coste real de productos clave como el diésel entre los 140 y 200 dólares por barril.

A esto se suman el agotamiento de las reservas estratégicas mundiales, el incremento de los costes logísticos y una prima de riesgo geopolítico persistente, factores que garantizan que los precios de la energía se mantengan elevados incluso si se reanudan los flujos de suministro tradicionales.


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