La multa por circular por el carril central sin adelantar es de 200 euros y no resta puntos del carnet. El Reglamento General de Circulación obliga a circular por el carril derecho y reserva los demás para adelantar o para girar.
No es una norma nueva. Sí es una de las infracciones que más discusiones genera al volante, porque muchos conductores la consideran una costumbre inocente. La DGT la encuadra entre las infracciones graves por utilización de carriles: 200 euros, reducibles a 100 con el pago anticipado, y cero puntos.
Qué sanciona exactamente el Reglamento de Circulación
El artículo 31 del Reglamento General de Circulación es tajante: el conductor debe circular con carácter general por el carril situado más a la derecha y solo puede usar los restantes para adelantar, para preparar un giro o cuando la densidad del tráfico lo justifique. La clave está en ese último supuesto, que es donde se libra la discusión en cada control.
Quedarse en el central con el carril derecho libre es infracción. También lo es en ciudad, en una vía de tres carriles donde el derecho avanza sin obstáculos. La sanción se apoya en el artículo 76.c de la Ley de Tráfico, que castiga toda vulneración de las ordenaciones especiales de tráfico dictadas por razones de seguridad o de fluidez.
Un detalle que conviene tener claro: esta conducta no toca el saldo de puntos. La pérdida está tasada en un anexo cerrado y la utilización incorrecta de carriles no figura entre los supuestos que la retiran.
Circular por el centro porque va más fluido es justo lo que el Reglamento prohíbe: el carril izquierdo se ocupa para adelantar y se abandona después.
Cuándo sí puedes usar el carril central o el izquierdo
El Reglamento no prohíbe el carril izquierdo: lo somete a condiciones. Estos son los supuestos en los que circular por él es legal:
- Mientras se está adelantando a otro vehículo, y solo el tiempo que dura la maniobra.
- Cuando la densidad del tráfico ocupa ya todos los carriles y no existe un derecho libre.
- Cuando la señalización o las marcas viales asignan ese carril a un destino o a un giro concreto.
- En vías urbanas, si el carril derecho está ocupado por vehículos estacionados, obras o contenedores.
- Cuando la calzada se estrecha por obras y la flecha indica el carril habilitado.
Fuera de estos casos, el criterio es simple: si el carril derecho está libre, ahí se circula. La excepción de la densidad no convierte el centro en un carril de uso libre. Si el atasco se disuelve y sigues en el medio, la infracción vuelve.

El carril de emergencia cambia el atasco desde el 1 de octubre
El Real Decreto 518/2026, aprobado en junio y publicado en el Boletín Oficial del Estado, añadió al Reglamento una figura que no existía en España: el carril de emergencia. El artículo 32 lo define y lo hace obligatorio desde el 1 de octubre de 2026.
La mecánica es esta. Cuando una retención obliga a circular a paso de peatón o a detenerse, los vehículos deben orillarse para dejar libre un pasillo por el que pueda cruzar una ambulancia, un coche de policía o un camión de bomberos. El reparto depende del número de carriles:
- Dos carriles: el corredor se abre en el centro de la calzada, con los vehículos arrimados a los extremos.
- Tres o más carriles: el corredor se forma entre el carril más a la izquierda y el contiguo. Quien esté en el izquierdo se arrima a la izquierda; el resto, a la derecha.
No crear ese pasillo es infracción grave, igual que ignorar la preferencia de un vehículo prioritario en servicio de emergencia. La sanción es la misma: 200 euros, 100 si se paga con reducción y sin retirada de puntos. Ahí aparece la contradicción práctica: en pleno atasco, la norma manda moverse del centro hacia la derecha, justo lo contrario de la costumbre. Puedes consultar los detalles en la web de la Dirección General de Tráfico.
La trinchera del carril central: análisis
Hay pocas conductas tan normalizadas en España como quedarse en el carril central con el derecho vacío. Se hace por pereza, por esquivar camiones, por no mirar los espejos y, a veces, por la convicción de que el centro es más seguro. Nada de eso encaja en el artículo 31. Y, sin embargo, apenas se sanciona: exige la observación directa de un agente, no un cinemómetro ni una cámara automática.
La comparación con la velocidad es inevitable. Circular a 140 kilómetros por hora en autovía cuesta 100 euros sin pérdida de puntos; obstaculizar el carril izquierdo durante kilómetros cuesta 200 y no obliga a repetir ningún examen. En mi lectura, la proporción es razonable en lo económico y escasa en pedagogía: la conducta que más fricción genera entre conductores apenas tiene retorno correctivo.
El carril de emergencia añade una capa que la DGT tendrá que explicar bien. En Alemania funciona desde los años setenta como Rettungsgasse y el conductor medio abre el pasillo antes de oír la sirena. Aquí el gesto es nuevo y llega con muchas autovías en obras, carriles estrechados y señalización provisional que puede confundir sobre dónde queda exactamente el izquierdo.
El riesgo a vigilar es la confusión entre dos situaciones que ya no son iguales. Si el tráfico fluye, manda la regla del carril derecho. Si se detiene o avanza a paso de peatón, manda el corredor. Quien no distinga una de otra se llevará la multa por el lado equivocado.
Qué puede hacer hoy cualquier conductor: mirar el espejo derecho antes de instalarse en el centro, volver al carril derecho en cuanto termina el adelantamiento y abrir el pasillo a la primera señal de sirenas.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Circular por el carril central o izquierdo sin adelantar y no abrir el carril de emergencia en atascos.
- Sanción económica: 200 euros, reducibles a 100 con el pago con descuento.
- Puntos del carnet: No aplica.
- Entrada en vigor: Ya vigente; el carril de emergencia del artículo 32 está en vigor desde el 1 de octubre de 2026.




