DIA cifra en el 97% sus tiendas rentables y redefine precio y surtido frente a Mercadona y Lidl

La cadena ha pasado de un 35% a un 97% de tiendas rentables en cinco años y afronta su fase de expansión con un surtido dividido al 50% entre fabricante y marca propia. El reto es sostener el precio frente a Mercadona y Lidl.

Las tiendas rentables de DIA han pasado del 35% al 97% en cinco años, y ese dato es el argumento con el que la cadena quiere reordenar ahora su precio y su surtido frente a Mercadona y Lidl.

Del 35% al 97%: cómo DIA ha reconstruido su red tienda a tienda

El consejero delegado de la compañía, Ricardo Álvarez, ha situado ese 97% de establecimientos rentables al cierre del plan de transformación que arrancó en 2020. El punto de partida era otro muy distinto: un 35%. Entre una cifra y otra hay cinco años y dos fases, una primera de saneamiento y otra de expansión que la empresa sitúa a partir de 2025 y en la que ya está inmersa.

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Los números del suelo del que se partía explican la urgencia. DIA arrastraba unas pérdidas de 350 millones de euros y un margen negativo con un Ebitda del 2,5%. Hoy la compañía presenta unas ganancias de 166 millones de euros en España en el pasado ejercicio y un Ebitda del 6,4%. El dato es de rentabilidad, no de precio, y conviene no confundir los dos planos.

La primera decisión fue podar. De las 3.500 unidades que formaban la red en 2020, apenas 2.300 se consideraban viables. La segunda fue unificar bajo una sola enseña las distintas marcas que convivían en el grupo y remodelar el parque con un formato de proximidad de entre 300 y 500 metros cuadrados. Con ese cóctel, la cadena asegura haber duplicado sus ventas medias por tienda y haber encadenado cinco ejercicios con un crecimiento like for like de entre el 7% y el 8%.

Qué cambia en el surtido: mitad fabricante, mitad marca propia

Aquí llega la parte que el comprador nota en el carro. La cadena ha fijado un equilibrio del 50% de marca de fabricante y 50% de marca propia, con miles de referencias reformuladas y un refuerzo del fresco. Es una decisión de posicionamiento, no un detalle cosmético: con la marca de distribuidor se construye el precio de entrada y con la de fabricante se retiene al cliente que no cambia de producto. El contexto del concepto está bien resumido en la entrada de marca de distribuidor.

DIA transformación precio surtido

Para el bolsillo, la mezcla tiene una lectura práctica. Cuando la mitad del lineal es de enseña propia, la comparación entre cadenas deja de ser un ejercicio de folleto y se convierte en una cuenta de precio por kilo. Dos supermercados pueden anunciar el mismo producto de marca a idéntico precio y diferenciarse justo en lo que no se anuncia: el formato del envase, la referencia equivalente de su marca blanca y la disponibilidad del fresco.

Un surtido mitad fabricante y mitad marca propia no es casualidad: es la forma de tener un precio de entrada bajo sin perder al cliente que ya tiene su marca favorita.

La logística acompaña el movimiento. DIA ha anunciado nuevos almacenes para sostener la expansión y ha cargado la inversión hacia la tecnología para reforzar sus capacidades omnicanal. Traducido al día a día: menos tienda aislada y más red capaz de servir tanto la compra física de proximidad como el pedido online.

El precio es la otra batalla: dónde aprieta la competencia

En el mismo barrio conviven modelos muy distintos, y la mayoría de las cadenas mantiene su propia política de precio y de surtido sin mover ficha al unísono. La proximidad de 300 a 500 metros cuadrados permite a DIA abrir donde una gran superficie no cabe, pero también limita el catálogo: menos referencias totales, más rotación y una dependencia mayor de acertar con lo que el cliente de esa calle pide.

📊 La comparativa de un vistazo

IndicadorPunto de partida (2020)Último dato
Tiendas rentables35%97%
Resultado en EspañaPérdidas de 350 millones de eurosGanancias de 166 millones de euros
Ebitda2,5% en negativo6,4%
Ratio de deuda2,40,6

La tabla lo deja claro: la mejora es de estructura, no de tarifa. Que una tienda sea rentable significa que vende lo suficiente para cubrir costes y dejar margen, no que su cesta sea la más barata del barrio. Son dos cosas distintas y el folleto comercial tiende a mezclarlas.

Lo que el 97% no resuelve

La reducción del apalancamiento es el dato menos vistoso y probablemente el más determinante. El ratio de deuda ha caído del 2,4 al 0,6, un movimiento que la compañía vincula con nuevas ventanas de financiación favorable previstas para 2027. Ese margen de maniobra es lo que permite sostener precios agresivos en categorías concretas sin que la cuenta de resultados se resienta, y también lo que financiará los almacenes y la digitalización pendientes.

El precedente ayuda a leer el presente con prudencia. DIA ya vivió una expansión rápida que acabó en un parque de tiendas difícil de sostener, y el plan de los últimos cinco años ha consistido precisamente en deshacer eso. La rentabilidad por establecimiento es un indicador de salud empresarial; el precio que paga el comprador se decide en otra mesa, la de la negociación con el proveedor y la del surtido. La competencia en distribución la vigila la CNMC, y ahí las reglas del juego no las fija una sola cadena.

A efectos prácticos, la pregunta útil no es cuántas tiendas ganan dinero, sino si esa eficiencia llega al lineal en forma de precio por kilo competitivo. Cuando llegue, se verá en la referencia equivalente de la marca blanca y en el fresco. Mientras tanto, el 97% es una foto de la empresa, no de tu ticket.

Este análisis es divulgativo y se apoya en los datos de resultado hechos públicos por la compañía; no constituye consejo de inversión ni recomendación financiera.

🛒 El Veredicto de Compra

  • Compara el precio por kilo: con la mitad del surtido en marca propia, la referencia equivalente es la que de verdad mide si DIA te ahorra dinero en esa categoría.
  • Mira el tamaño de la tienda: el formato de 300 a 500 metros cuadrados prioriza rotación y fresco; si buscas surtido amplio, ese modelo juega en contra.
  • Guarda el tique y repite la cesta: la comparación honesta se hace con los mismos productos en dos cadenas y en la misma semana, no con el folleto.

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