BYD toma el sur de España: ¿cómo lo está haciendo?

BYD, OMODA o MG. Muy probablemente hayas oído hablar de estas marcas o hayas visto alguno de sus vehículos en la carretera. Y, quién sabe, quizá incluso tengas uno. El auge de los coches chinos en España es una realidad incontestable en 2026 y se ha consolidado como uno de los fenómenos más disruptivos del sector de la automoción. En concreto, las marcas asiáticas ya controlan uno de cada cinco concesionarios y representan cerca del 15 % de las ventas totales de turismos, una cuota que alcanza el 20 % en el canal de particulares. Pero ¿cómo lo están consiguiendo? Para entenderlo, podemos analizar uno de los casos más paradigmáticos: BYD.

La rápida expansión de estas marcas responde principalmente a cuatro factores: una relación entre tecnología y precio muy competitiva; el dominio de la cadena de suministro de baterías; una diversificación de la oferta que abarca vehículos de gasolina, híbridos y eléctricos; y, por último, una amplia red de distribución articulada a través de concesionarios locales. Este modelo permite llegar al consumidor final sin que la empresa matriz tenga que asumir por sí sola una enorme inversión para desplegar una red comercial en todo el territorio español.

Publicidad

Las mil y una caras de BYD

Para entender cómo funciona este modelo, podemos tomar como ejemplo a Caetano Tec, una sociedad limitada constituida el 3 de enero de 2023 que se dedica a la venta de vehículos de la marca BYD, coches usados, repuestos y servicios de taller, en virtud de los contratos que la habilitan para operar en Andalucía. Sin embargo, hay un detalle fundamental: Caetano Tec no pertenece directamente a BYD ni forma parte de su estructura societaria como filial. Su sociedad dominante directa es Caetano Automotive España, mientras que la sociedad dominante última del grupo es la firma portuguesa Grupo Salvador Caetano SGPS.

Así, BYD ha desembarcado con fuerza en España y, especialmente, en Andalucía, pero buena parte del riesgo asociado a la apertura de mercado y a la financiación de los vehículos procedentes de China recae en uno de los mayores distribuidores de automoción de la península ibérica. Caetano Tec ha ido desplegando su red de concesionarios mediante importantes inversiones destinadas a adecuar instalaciones en ciudades clave como Córdoba, Huelva, Jerez, Sevilla y Málaga. Una de las claves para optimizar el capital es que la compañía no compra los inmuebles en los que opera, sino que opta por alquilarlos.

Ese capital, sin embargo, no permanece inmovilizado, sino que se destina a traer vehículos desde China y mantener una ventaja competitiva. En el modelo tradicional de la industria automovilística, el cliente configura su coche y espera meses hasta recibirlo. La estrategia de BYD y sus distribuidores apuesta por un enfoque diferente: disponer de vehículos en stock, listos para matricular y entregar en plazos más cortos. Así lo refleja la evolución de las existencias de Caetano Tec, que pasaron de aproximadamente un millón de euros en 2023 a 8,8 millones en 2024 y cerca de 20 millones en 2025. De esta última cifra, unos 15,5 millones correspondían a vehículos nuevos y 4,2 millones a vehículos de ocasión.

BYD y su ‘ejército’ de comerciales

Eso sí, la estrategia tiene un punto débil: el tiempo. Por un lado, mantener los vehículos sin vender en stock genera costes financieros y de almacenamiento, además de la depreciación asociada al paso del tiempo. Por otro, buena parte de la flota se financia mediante crédito, lo que implica un coste por intereses. En concreto, las deudas a corto plazo con entidades de crédito pasaron de 607.178 euros en 2023 a más de 22,8 millones de euros en 2025. Para sostener este inventario, Caetano Tec mantiene pólizas de financiación de stock para vehículos nuevos y de demostración con la entidad financiera CA Autobank, cuyo límite conjunto ascendía a 24,5 millones de euros en 2025.

En este contexto, resulta fundamental dar salida a los vehículos lo antes posible y recuperar el capital invertido. Para conseguirlo, Caetano Tec ha configurado una estructura laboral orientada principalmente a la actividad comercial. En 2023, la empresa apenas contaba con empleados. Sin embargo, en 2025 su plantilla había crecido hasta los 36 trabajadores, de los cuales 29 se dedicaban directamente a las ventas. Una estructura que evidencia la importancia del equipo comercial para acelerar la rotación del stock y consolidar la presencia de BYD en el mercado español.

El despegue de Caetano Tec es el éxito de BYD

Además de su ‘ejército’ de vendedores, la compañía invierte con fuerza en marketing y publicidad. El gasto en publicidad y propaganda creció de forma notable: pasó de 119.854 euros en 2024 a 427.690 euros en 2025. Esta inversión se suma al efecto de las campañas que la propia BYD desarrolla en España y al impacto del boca a boca, impulsado por la combinación de precios competitivos y la mejora tecnológica y de calidad de los vehículos chinos.

Los resultados de esta estrategia están siendo especialmente significativos tanto para Caetano Tec como para la expansión comercial de BYD. La empresa ha experimentado un fuerte crecimiento de su cifra de negocios: en 2023, su primer año de actividad, facturó apenas 1,8 millones de euros; un año después, los ingresos se multiplicaron hasta alcanzar los 19,4 millones; y en 2025 se aproximaron a los 50 millones de euros. Además, la compañía logró cerrar los tres ejercicios con beneficios, hasta alcanzar un resultado de 732.077 euros en 2025.

La evolución de las ventas y los beneficios respalda la estrategia comercial de Caetano Tec y su papel en la expansión de BYD en España. Sin embargo, conviene no perder de vista los riesgos de este modelo de negocio. El margen neto apenas alcanzó el 1,5 %, el fondo de maniobra pasó a ser negativo y la actividad requiere importantes cantidades de efectivo para financiar las existencias y sostener el crecimiento. De hecho, el socio único de la compañía, Caetano Automotive España, S.A.U., aportó un millón y medio de euros a finales de 2025.

En definitiva, el espectacular aterrizaje de BYD en España no responde únicamente al atractivo de sus vehículos o a una estrategia de precios competitivos. Detrás de su expansión hay una estructura de distribución respaldada por grandes grupos empresariales, fuertes inversiones comerciales y una financiación que permite disponer de coches listos para entregar. Un modelo de negocio tan ambicioso como exigente en términos de capital y liquidez, cuyos resultados, al menos por ahora, están siendo positivos.


Publicidad