Dividendos Santander: 728 millones de su financiera conjunta con El Corte Inglés

Santander ha recuperado 371 millones de los 140 que pagó en 2013 por el 51% de Fecisa, que en 2026 ha abonado un dividendo récord de 95,1 millones. El Corte Inglés ingresó cerca de 357 millones en el mismo periodo.

La financiera conjunta de Santander y El Corte Inglés ha repartido casi 728 millones de euros en dividendos desde 2014, el primer ejercicio completo en el que el banco controló la mayoría del capital. Las cuentas anuales que Financiera El Corte Inglés (Fecisa) acaba de depositar en el Registro Mercantil confirman un goteo ininterrumpido de retornos para los dos socios.

El último ejercicio ha dejado un reparto de 95,1 millones de euros, casi un 89% por encima del año anterior. Se descompone en dos partidas: 55,1 millones a cuenta del resultado de 2025, aprobados por el consejo de administración, y 40 millones con cargo a reservas voluntarias, validados por la junta general. Ambos se abonaron el 25 de febrero de 2026.

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Un reparto récord que supera el beneficio del ejercicio

El importe equivale a 1,7 veces el beneficio neto del último ejercicio, que fue de 55,1 millones, un 9% más. No es la primera vez que la financiera paga por encima de sus ganancias, pero sí la más abultada: el máximo anterior eran los 76 millones cargados a los resultados de 2017, de modo que el dividendo de 2026 los supera en un 25%.

Por el reparto de 95,1 millones, el Santander ha ingresado 48,5 millones y El Corte Inglés, 46,6 millones, en línea con el 51% y el 49% que respectivamente controlan desde finales de 2013. La sociedad mantiene desde entonces la misma estructura accionarial, sin ampliaciones ni entradas de terceros.

Dos veces y media la inversión inicial de 2013

financiera El Corte Inglés

El banco desembolsó 140 millones en 2013 para hacerse con la mayoría del capital. Desde entonces ha cobrado 371 millones en dividendos, de modo que ya ha recuperado 2,65 veces lo invertido y conserva íntegra su participación del 51%. El Corte Inglés acumula cerca de 357 millones, prácticamente la mitad del total repartido en estos doce años.

La cifra adquiere otra dimensión al compararla con el tamaño de la sociedad: Fecisa cerró el ejercicio con un beneficio neto de 55,1 millones y un margen de intereses de 142,6 millones, un 12% más. Es decir, en un solo año los socios han retirado más dinero del que la compañía genera con su actividad ordinaria.

Santander ha cobrado ya 371 millones de los 140 que pagó por Fecisa y conserva el 51% del capital: la plusvalía no sale en los titulares.

Crédito al consumo: la caja silenciosa del grupo

El negocio que alimenta ese flujo es la tarjeta de El Corte Inglés, en manos de unos 12 millones de clientes y convertida en 2022 en tarjeta de crédito universal gracias al acuerdo con MasterCard. En 2025 movió algo más de 5.200 millones de euros en compras. De esa cantidad, 3.777 millones correspondieron a bienes y servicios dentro de los formatos del grupo, un volumen prácticamente idéntico al del ejercicio anterior.

El crecimiento llega de fuera del ecosistema comercial. Las compras con la tarjeta en otros establecimientos alcanzaron los 1.460 millones, un 6% más y récord desde que ese uso está permitido. La financiación de compras dentro de las tiendas se quedó en 1.727 millones, con una caída del 1,2%, y 3,1 millones de contratos por un importe medio de 535 euros. El préstamo personal, en cambio, aportó casi 300 millones, un 17% más, con 36.000 operaciones y un ticket medio de 8.400 euros.

La compañía también ha ordenado su periferia en las últimas semanas: absorbió a Financiera El Corte Inglés Portugal y mantendrá la actividad lusa a través de una sucursal, con Openbank como sociedad dominante directa tras la fusión cerrada en mayo entre el banco digital y Santander Consumer Finance.

Mi lectura es que Fecisa es el activo menos comentado y uno de los más rentables del perímetro del Santander. Un grupo que presume de escala global obtiene de una sociedad de crédito al consumo ligada a unos grandes almacenes un retorno bruto del 165% sobre el capital desembolsado en 2013, sin necesidad de aportar recursos adicionales. No hay titulares en eso, pero sí una constancia de caja que muchas filiales cotizadas no pueden exhibir.

La contradicción está en la madurez del modelo. El negocio dentro de las tiendas se estancó: la financiación en comercio cayó un 1,2% y el volumen de la tarjeta en los formatos del grupo no creció. Todo el impulso llega del préstamo personal y del uso exterior, dos segmentos con más competencia —fintech, buy now pay later, bancos digitales— y con mayor probabilidad de impago. A ello se suma que un dividendo que supera el beneficio se cubre con reservas: sostenible un ejercicio, difícil de repetir durante cinco años seguidos sin deterioro del capital.

El calendario del sector tampoco invita a la discreción. El Corte Inglés prepara 6.300 contrataciones para Black Friday y Navidad, la fase de mayor volumen de venta del año y, por extensión, la de mayor uso de la tarjeta. Si esa campaña se queda corta, la fotografía de 2026 cambiará en la próxima junta.

La próxima cita para comprobarlo es el depósito de las cuentas de 2026 en el Registro Mercantil, previsiblemente en la segunda mitad de 2027, y la evolución del préstamo personal en el intermedio. Si esa línea sigue creciendo a doble dígito mientras la financiación en tienda encadena variaciones negativas, el modelo habrá rotado de la tarjeta comercial al crédito puro. Y ahí la comparación ya no será con unos grandes almacenes, sino con el conjunto del sector.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El reparto no ha generado un hecho relevante específico, de modo que no cabe atribuir al anuncio una reacción propia del valor. El impacto contable para el banco son 48,5 millones por su 51% de Fecisa, una cifra que no mueve la cotización por sí sola.

Clave técnica: El 51% de la financiera ha devuelto 371 millones sobre una inversión de 140 millones, un múltiplo de 2,65 veces en trece años. El punto a vigilar es el payout del 172% de este ejercicio, cubierto en parte con reservas voluntarias.

Apunte sectorial: El negocio se desplaza. La financiación en tienda cayó un 1,2% hasta 1.727 millones mientras el préstamo personal creció un 17% hasta casi 300 millones, el segmento con mayor sensibilidad a la mora si el consumo privado se enfría.


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