Cuota ChatGPT Gemini: OpenAI lidera, pero Gemini y Claude ya le pisan los talones

Similarweb estima que el tráfico web a modelos de IA se reparte ahora entre ChatGPT (56,4%), Gemini (25,0%) y Claude (9,6%). La métrica deja fuera aplicaciones, API y usos integrados, donde Microsoft y Anthropic tienen ventaja.

ChatGPT cerró septiembre con 5.900 millones de visitas web y una cuota del 56,4%, 15,4 puntos menos que once meses antes. La cuota de ChatGPT y Gemini ya no dibuja el monopolio que el sector asumía hace dos años: el negocio de los modelos de IA se parece cada vez más a un duopolio con un tercero incómodo, y esa foto tensiona el modelo de suscripción de OpenAI y el reparto de la publicidad que se cuece dentro de las respuestas.

Claves de la operación

  • OpenAI cede 15,4 puntos de cuota en once meses. Su tráfico no cae —sube de 5.700 a 5.900 millones de visitas—, pero Gemini y Claude crecen mucho más deprisa.
  • Gemini y Claude suman ya el 34,6% del tráfico. El modelo de Google firma el 25,0% y el de Anthropic el 9,6%, suficiente para desbancar a DeepSeek y Grok del podio.
  • La métrica mide webs, no negocio. Copilot se queda en el 1,5% pese a Windows y Office, y el uso vía API o aplicación queda fuera del recuento.

El liderazgo se estrecha: 15,4 puntos cedidos en once meses

Los datos proceden de Similarweb, que estima el tráfico web global a los principales chatbots a partir de un panel de usuarios, mediciones directas de sitios y datos de proveedores de internet. La fotografía de septiembre de 2026 deja a ChatGPT con unos 5.900 millones de visitas mensuales. ChatGPT pasa del 71,8% al 56,4% en once meses, una pérdida de 15,4 puntos que no se explica por una fuga de usuarios sino por la entrada masiva de tráfico nuevo hacia otros modelos.

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El podio se completa con Gemini (2.615 millones de visitas y el 25,0%) y Claude (unos 1.000 millones y el 9,6%). Gemini y Claude ya concentran el 34,6% del tráfico que se dirige a chatbots, un tercio del mercado que hace un año estaba prácticamente en manos de OpenAI. Por detrás aparecen DeepSeek (356 millones y el 3,4%), Grok (2,3%), Copilot (1,5%), y Perplexity (0,9%). El orden importa menos que la tendencia: el líder sigue siendo el mismo, pero el pelotón ya no es decorativo.

La evolución anual es la parte que interesa a cualquier analista de mercado. ChatGPT cede 15,4 puntos, Gemini gana 11,4 y Claude 7,3. Claude sube 7,3 puntos y asciende del quinto al tercer puesto, uno de los movimientos más llamativos del ejercicio: el modelo de Anthropic ha convertido la programación y las tareas de conocimiento en su nicho y ha empezado a pelear el gran público con campañas de marca, incluidos anuncios en la Super Bowl.

Hay un matiz que corrige la lectura más pesimista. Desde abril, ChatGPT se ha recuperado del 53,7% al 56,4%, mientras Gemini ha retrocedido del 26,7% al 25,0%. Claude, en cambio, sigue subiendo, aunque a menor ritmo. Es decir: la sangría de cuota se ha frenado y el reparto se ha estabilizado en una banda que conviene vigilar más que celebrar.

El tráfico web mide audiencia, no intención de pago: quien gane la web no gana necesariamente la factura.

La distribución de Google vale más que el producto

Gemini no ha llegado a ese 25,0% por una superioridad técnica demostrada en un banco de pruebas. Ha llegado por distribución. La aplicación de Gemini supera los 750 millones de usuarios activos mensuales, según las cifras que maneja TechCrunch, y esa cifra se sostiene sobre el ecosistema de Google: Android, Chrome, el buscador y Workspace. Es la misma ventaja estructural que convirtió a Internet Explorer en estándar sin ser el mejor navegador, y el mismo patrón que Bruselas ha perseguido durante una década en el terreno de los buscadores.

Claude, por su parte, ha encontrado su hueco en la programación y en el trabajo técnico, donde la disposición a pagar es mayor que en el uso recreativo. El nicho de Claude es la programación y el trabajo técnico, y ahí la cuota importa menos que la retención: una herramienta de desarrollo se mide por las horas que ahorra, no por las visitas que acumula. Su salto al número uno de la App Store en Estados Unidos tras el choque con el Pentágono añadió una capa de notoriedad que ninguna campaña había conseguido.

Lo que la cuota no mide: el negocio que se escapa del gráfico

El recuento de Similarweb tiene tres agujeros conocidos: no cuenta el uso en aplicaciones, no cuenta las llamadas a la API y no cuenta la IA incrustada dentro de otros productos. Ese detalle cambia el reparto real. Copilot apenas pesa el 1,5% pese a Windows y Office, pero su consumo se produce dentro de herramientas que el usuario ya tiene abiertas y no requiere una visita a una página web. Algo parecido ocurre con DeepSeek, cuyos pesos abiertos permiten ejecuciones fuera de su dominio, y con Claude, fuerte en entornos de desarrollo.

Perplexity es el caso contrario y el más incómodo: cae 1,6 puntos y pierde la posición de referencia que algunos analistas le atribuían hace un año. Grok cede medio punto pese al respaldo de Elon Musk y su integración en X. Ninguno de los dos se ha hundido, pero ambos han dejado de crecer en la única métrica pública disponible. Similarweb advierte además de que sus cifras son estimaciones y no recuentos censales: una visita puede ser una consulta de dos segundos o una sesión de trabajo de tres horas.

España mira la batalla desde la suite ofimática

En el mercado español el debate sobre la cuota de ChatGPT y Gemini se libra en una capa distinta: la del puesto de trabajo. En la empresa española la batalla se decide en la suite ofimática, donde Microsoft llega con ventaja de instalación y Google compite desde Workspace con precios agresivos para educación y pymes. Indra, el principal valor tecnológico del IBEX 35, ha colocado la inteligencia artificial en el centro de su relato ante inversores en los últimos ejercicios, y ese relato depende menos de qué chatbot gana la web que de qué proveedor cloud soporta los sistemas de sus clientes.

Ahí está el punto débil de la lectura triunfalista. El riesgo está en confundir audiencia web con negocio: las visitas no pagan las facturas, las licencias sí. OpenAI monetiza hoy por suscripción y por API; Google, por publicidad y por cuotas empresariales; Anthropic, por contratos con compañías que necesitan código fiable. Comparar esos tres modelos con un gráfico de tráfico es útil para ver tendencia y engañoso para calcular ingresos.

La próxima cita para contrastar la foto será la ronda de resultados de Alphabet, prevista para finales de octubre, donde se verá si el empuje de Gemini en usuarios se traduce en gasto publicitario y en contratos de cloud. Si el tráfico sube y los ingresos no acompañan, el gráfico de Similarweb se quedará en un buen titular. Si acompañan, el trono de OpenAI tendrá dueño nuevo antes de lo que el sector descuenta.


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