BitMine roza el 5% del suministro de Ethereum y Tom Lee augura el mayor mercado alcista cripto

La compañía estadounidense supera los 6 millones de ether en cartera, el 4,9% del total en circulación. Su presidente, Tom Lee, insiste en que el gran ciclo de las criptomonedas está aún por llegar.

BitMine ha vuelto a ampliar su cartera de ether y ya controla el 4,9% de todo el suministro de Ethereum en circulación. La mayor tesorería corporativa de ETH del mundo sumó otros 12.532 tokens en la última semana y se queda a un paso de un umbral que ninguna empresa había pisado antes: el 5% de la segunda criptomoneda más capitalizada.

La compañía estadounidense no ha dejado de comprar desde que lanzara su estrategia de tesorería centrada en ether en junio de 2025. Semana tras semana, con pocas excepciones, ha ido engordando una posición que hoy suma 6.028.946 ETH y que, a precios de mercado, ronda los 15.000 millones de dólares, unos 13.800 millones de euros al cambio actual.

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BitMine acapara el 4,9% de todo el ether en circulación

Para tomar la medida exacta del fenómeno conviene mirar el denominador. Ethereum cuenta con 122.133.648 tokens en circulación y BitMine ya acapara el 4,9% de ese total. El segundo clasificado, SharpLink, apenas llega al 0,73%, y el tercero, The Ether Machine, se queda en el 0,41%. Entre el líder y sus perseguidores no hay una ventaja competitiva: hay un abismo.

Esa acumulación sostenida es la que ha convertido a BitMine en el mayor holder corporativo de Ethereum, un ránking que hasta hace poco parecía destinado a repartirse entre varias firmas cotizadas. La estrategia recuerda, salvando las distancias, a lo que Strategy, la antigua MicroStrategy, hace con bitcoin desde 2020: convertir el balance de una empresa cotizada en una apuesta pura por un activo digital.

La diferencia está en el activo. Ethereum no es solo una reserva de valor. Es la infraestructura sobre la que se construyen las finanzas descentralizadas, los rollups de capa 2 (redes secundarias que procesan transacciones fuera de la cadena principal para abaratarlas) y buena parte del ecosistema de stablecoins. Acumular ether es, en cierto modo, apostar por la capa base sobre la que se liquida todo lo demás.

Ninguna compañía cotizada había reunido jamás casi el 5% del ether en circulación. BitMine no compite con sus rivales, compite con el propio mercado.

El precio de la criptomoneda, eso sí, ha puesto las cosas difíciles. ETH cotiza en torno a los 2.400-2.500 dólares tras el último dato de inflación de Estados Unidos, muy lejos de los máximos que marcó en ciclos anteriores. Esa debilidad es la que ha permitido a BitMine comprar más por menos, pero también la que explica los bandazos de su acción.

A quién deja atrás BitMine y por qué el mercado mira a Tom Lee

La cotización de BitMine en Wall Street no ha sido un camino de rosas. En los últimos doce meses sus acciones acumulan un balance negativo del 55%, mientras que el propio ether cae un 40% en el mismo periodo. El mercado todavía no ha premiado la estrategia de acumulación.

El panorama cambia si se mira a más corto plazo. En los últimos tres meses las acciones de BitMine se han disparado un 44%, un porcentaje que vuelve a superar el 32% que sube ether en ese mismo tramo. Ese diferencial, el llamado efecto apalancamiento de las tesorerías, es el que buscan los inversores que compran la acción en lugar del token.

Ahí entra en escena Tom Lee, presidente de BitMine y uno de los analistas más escuchados del sector. Su tesis, repetida en varias intervenciones recientes, apunta al mayor mercado alcista cripto que, a su juicio, todavía no ha arrancado. Es una predicción, no un dato, y conviene tratarla como tal: Lee lleva meses defendiendo que el gran ciclo está por llegar, sin que el precio le haya dado la razón de forma sostenida.

Qué significa esta acumulación para el inversor de ETH

Merece la pena detenerse en lo que implica que una sola empresa controle casi el 5% del suministro de ether. A diferencia de bitcoin, donde mineros y fondos custodios se reparten el pastel, en Ethereum el principal acaparador es hoy una sociedad cotizada que compra a mercado. Eso concentra el riesgo en un único balance.

Hay un precedente que ayuda a entenderlo. Cuando MicroStrategy empezó a acumular bitcoin en 2020, muchos lo vieron como la excentricidad de un directivo peculiar. Cinco años después, su fórmula había sido copiada por decenas de empresas y se había convertido en uno de los motores silenciosos del mercado. BitMine juega hoy el mismo papel, pero con ether: abre camino a una receta, la tesorería cripto en el balance, que hasta ahora casi solo se había aplicado a la reina de las criptomonedas.

No todo es optimismo. La concentración también supone fragilidad. Si BitMine decidiera vender una parte de su posición, o si su acción dejara de financiar las compras mediante ampliaciones de capital, el mercado notaría el golpe. La dependencia de un único comprador estructural es, por definición, un riesgo que se paga con más volatilidad.

Lo que venga a partir de aquí depende de dos variables. La primera, el rumbo de los tipos de interés en Estados Unidos, que sigue marcando el apetito por los activos de riesgo. La segunda, si otras compañías cotizadas imitan a BitMine o si la ventana se cierra antes. La empresa se queda a apenas una décima del 5% del suministro: el momento en que lo cruce, o en que falle en el intento, será la próxima señal que mire el mercado.


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