De El Mundo al Diario Vasco: periódicos que dependen ya de los muros de pago para compensar la caída de la publicidad en papel

5
Diari Ara

El Diari Ara nació en Barcelona en noviembre de 2010 con una apuesta que entonces resultaba casi excéntrica en España: cobrar al lector. Mientras la mayoría de las cabeceras regalaba sus contenidos en internet y trataba de sostenerlos con publicidad display, el rotativo catalán se apoyó desde el primer día en los ingresos por lectores, con un muro de pago que cerraba buena parte de su periodismo. Un mes después de llegar a los quioscos ya reunía unos 9.000 suscriptores. Su editora, Edició de Premsa Periòdica Ara, cerró 2015 con 4,6 millones de euros facturados por suscripciones, por encima de los 2,06 millones de ventas en quiosco y de los casi 4,97 millones de publicidad, una señal temprana de que el pago directo podía plantar cara a la tapa publicitaria.

El medio demostró que en España se podía cobrar por leer y sostener esa vía a cierta escala. Más del 60% de sus ingresos procede ya de los lectores, y su comunidad de suscriptores ronda las 40.000 personas, una de las más numerosas del Estado. En julio de 2024 se convirtió en el medio digital en catalán con más usuarios, 1.915.999 según la OJD, pese a mantener una parte sustancial de su periodismo cerrado. En 2023 había dado un giro estratégico: pasó del muro duro al modelo freemium, con contenido abierto y artículos premium, para ampliar audiencia sin renunciar al pago. El recorrido, eso sí, no ha sido rentable: acumulaba un déficit de unos 18,7 millones de euros y sostenía su actividad con préstamos participativos de los socios.

Siguiente

Publicidad