España celebrará elecciones anticipadas el próximo 29 de noviembre de 2026, una fecha señalada ya en los calendarios para los españoles, pero también para sectores como el bancario, afectando de primera mano a CaixaBank, Banco Sabadell, Unicaja y BBVA. Si bien, tras la convocatoria del Presidente del Gobierno Pedro Sánchez, las encuentras ahora apuntan a un gobierno liderado por el Partido Popular, aunque probablemente con el apoyo de Vox para gobernar.
En este sentido, tal y como ya señalamos en MERCA2 el pasado 7 de octubre, es muy probable que los inversores evalúen si los resultados de las elecciones adelantadas por Pedro Sánchez modifican en algún caso las perspectivas sobre el crecimiento interno a medio plazo, el sector inmobiliario, la consolidación bancaria, los cambios en el marco del gravamen de la banca y también la participación del Gobierno en CaixaBank.
Si bien las elecciones podrían generar cierta volatilidad en el corto plazo, creemos que un giro hacia el centroderecha sería, en última instancia, positivo tanto para los mercados como para los bancos, reflejando una agenda política más favorable a las empresas, un mayor respaldo a la inversión privada y el potencial de una reforma fiscal bancaria», expresan los analistas de Jefferies encabezados por Miruna Chirea.

La reforma del gravamen bancario afecta a CaixaBank, Unicaja, Sabadell, BBVA y Santander
En este contexto, la decisión de convocar comicios de manera anticipada por parte de Pedro Sánchez ha adelantado una cita electoral que inicialmente estaba fijada para 2027. Asimismo, la falta de apoyos legislativos suficientes para sacar adelante proyectos clave, como la reciente ley de vivienda rechazada en el Congreso de los Diputados, unida al malestar social por la accesibilidad al mercado inmobiliario, precipitó la decisión del Ejecutivo central.
Tal y como explican desde Jefferies, «para el entorno empresarial e inversor, las elecciones no solo suponen una redistribución del poder político, sino un replanteamiento de las dinámicas macroeconómicas del país. Los programas electorales marcarán dos visiones muy diferenciadas respecto a cuestiones de alto calado como la vivienda o la inmigración. Por un lado, la izquierda aboga por controles de alquileres y una mayor intervención pública; por otro, el centro-derecha defiende agilizar licencias, aumentar la disponibilidad de suelo e incentivar la inversión privada en la construcción».
«las posturas en materia laboral y gestión regulatoria condicionarán directamente la oferta crediticia, la demanda de financiación a largo plazo y la capacidad del tejido corporativo para generar nuevo capital e inversiones en formación bruta de capital fijo»
Miruna Chirea
Siguiendo esta línea, un eventual cambio hacia un gobierno de corte conservador o de centro-derecha plantea escenarios relevantes de opcionalidad fiscal y regulatoria para las entidades financieras que cotizan en el Ibex 35. El primer foco de atención para Jefferies reside en el impuesto extraordinario a la banca, un gravamen cuya expiración está programada para finales del año 2027. Cualquier ejecutivo resultante de las urnas en noviembre deberá decidir si extiende, reforma o extingue dicho tributo.
Entre las entidades más afectadas por el diseño actual del gravamen destaca CaixaBank. Debido a su fuerte implantación en el negocio minorista en España y su liderazgo por cuota de mercado local, la entidad catalana soporta una carga fiscal extraordinaria que equivale aproximadamente al 10% de sus beneficios anuales estimados para 2025. Por su parte, Banco Sabadell registra un impacto cercano al 8,5% de sus ganancias, mientras que en Unicaja el peso roza el 6%.

En cambio, gigantes internacionales con ingresos más diversificados geográficamente como BBVA, con un impacto estimado en torno al 3,2%, y Banco Santander, con un impacto de alrededor del 2,5%, absorben el tributo con un menor quebranto sobre su resultado consolidado.
Las perspectivas macroeconómicas y las recomendaciones de Jefferies
A pesar de que el adelanto electoral introduce cierta volatilidad de corto plazo en las bolsas, el consenso de Jefferies coincide en que el trasfondo económico fundamental del país se mantiene sólido. El crecimiento demográfico impulsado por la inmigración legal y la dinamización del mercado laboral han actuado durante los últimos años como pilares fundamentales de la actividad económica.
No obstante, el debate sobre el modelo migratorio y las políticas laborales durante la campaña política será observado de cerca por los analistas, dada su incidencia directa sobre la productividad nacional, la creación de puestos de trabajo y el dinamismo en el crédito al consumo e hipotecario. En este contexto de redefinición política y económica, Jefferies mantiene una visión positiva sobre la banca española, asignando recomendaciones mayoritarias de compra para los principales títulos del sector.

Fuente: Banco Santander
En primer lugar, si nos centramos en CaixaBank, desde Jefferies mantienen la recomendación de Comprar, situándose como una de las entidades con mayor margen de revalorización e impacto positivo ante una hipotética suavización de la tasa bancaria. Siguiendo esta línea, para Banco Santander también se mantiene la recomendación de Comprar, apoyado en su diversificación internacional y resistencia ante cambios regulatorios domésticos.
En cuanto a BBVA, al igual que con CaixaBank y con Banco Santander, Jefferies mantiene la recomendación de Comprar, favorecido por su presencia exterior y la solidez en sus métricas de rentabilidad. No obstante, si pasamos a Banco Sabadell podemos ver como desde Jefferies señalan que, «actualmente se sitúa bajo estatus de cobertura restringida en los informes financieros». Por otro lado, en cuanto a Unicaja y Bankinter los expertos tienen la misma recomendación para ambas entidades bancarias, Mantener.




