Yolanda Díaz quiere que el salario mínimo suba en 2027 por encima de la inflación. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha pedido a la comisión de personas expertas que su recomendación garantice que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo, con un incremento que compense, al menos, la evolución de los precios.
El dato de partida que maneja Trabajo es un IPC interanual del 4,9%, según ha recordado la propia Díaz al inaugurar este jueves la Comisión Asesora del SMI. La ministra ha reclamado a los expertos un informe rápido, con entrega a finales de octubre o en el puente de Todos los Santos, para poder elevar el mínimo antes de las próximas elecciones generales.
La subida del salario mínimo para 2027 no se decidirá en ese informe. El documento de la comisión es solo una recomendación. Pero marca el punto de arranque de la negociación con los agentes sociales y, sobre todo, la hoja de ruta política del Ministerio: un alza que no deje a nadie por debajo de la inflación.
El calendario, apretado.
Por qué Trabajo quiere una subida contundente ahora
El mandato que Díaz ha fijado a los expertos tiene dos patas. La primera es la habitual: recomendar un aumento anual que acerque el SMI al 60% del salario medio del país, la meta que fija la Carta Social Europea. La segunda mete prisa al proceso: asegurar que el salario mínimo no pierde poder adquisitivo y compensar, como mínimo, el IPC.
La responsable de Trabajo recuerda que el Estatuto de los Trabajadores obliga a tener en cuenta varias variables macroeconómicas antes de fijar la cifra. Entre ellas figuran el propio índice de precios de consumo y la coyuntura económica general. Con esos mimbres, sostiene, el escenario invita a un paso decidido.
Y el argumento económico que esgrime es el crecimiento. España es, según la ministra, el país de la OCDE con mayor avance del PIB, un 2,6%. «Estamos en un escenario de crecimiento económico, por tanto, con más justicia si cabe, el paso es decidido a revalorizar el salario mínimo», ha defendido.
El crecimiento del 2,6% y unos márgenes empresariales en máximos son la base con la que Trabajo justifica subir el SMI por encima del 4,9% de inflación.
Los márgenes empresariales, el argumento central
Buena parte del discurso de Díaz se ha dirigido a adelantarse a las críticas del mundo empresarial. La ministra ha encargado a la comisión que analice la evolución de los márgenes y sostiene que estos «duplican en España los europeos en todos los sectores». «Están en máximos. No son opiniones, son datos reales», ha zanjado.
De ahí su conclusión más repetida. «Sería conveniente que repartamos un poco la riqueza en nuestro país», ha argumentado. Y remata con una frase que resume su posición en la negociación: «Creo que toca ajustarse el cinturón un poquito por arriba, no por abajo».
Sobre la mesa hay otra cifra que refuerza ese diagnóstico. La mediana salarial se sitúa en 1.700 euros, según la propia ministra, una referencia que, a su juicio, deja claro que España necesita mejores salarios.
El debate, servido.

Qué significa esta subida para el mercado laboral
La letra pequeña está en el calendario y en la mesa de negociación. El informe de la comisión llegará a finales de octubre o en el puente de Todos los Santos, y solo después el Ministerio reunirá a sindicatos y patronal. Díaz apuesta por un acuerdo, pero con la CEOE en contra de alzas que eleven los costes laborales, lo más probable es que la cifra la acabe fijando el Gobierno en solitario.
El efecto es directo en los sectores con más contratos anclados al mínimo: comercio, hostelería, limpieza y agricultura. Una subida por encima del 4,9% busca compensar la inflación acumulada y eleva el suelo de quienes hoy cobran el SMI, además de arrastrar por convenio a buena parte de la tabla salarial baja.
Sin acuerdo, decide el Gobierno.
El riesgo a vigilar es el de siempre. Una subida fuerte puede llevar a las empresas con márgenes ajustados a moderar la contratación, recortar horas o subir precios. Díaz intenta desactivar ese argumento con los datos de márgenes, y ahí está la clave política: si el PIB crece al 2,6%, sostiene Trabajo, hay margen para repartir.
Para quien negocia su nómina, la lectura práctica es revisar el propio convenio antes de dar por cerrada una oferta. Un sueldo que hoy parece competitivo puede quedar por debajo del nuevo mínimo en pocos meses.
📝 Cómo enviar el currículum
La subida del salario mínimo no se solicita a título individual: la fija el Gobierno tras el informe de la comisión de expertos y la negociación con sindicatos y patronal. Hay pasos oficiales que cualquier trabajador sí puede dar para seguir el proceso y comprobar que su salario se actualiza.
- Paso 1: Consulta la página oficial del Ministerio de Trabajo para seguir el calendario del informe y la negociación.
- Paso 2: Revisa tu nómina cuando se apruebe la subida y comprueba que el nuevo SMI se aplica de forma íntegra.
- Paso 3: Si tu convenio fija un salario de referencia igual o inferior al SMI, reclama la actualización a tu representación sindical.
- Paso 4: Guarda las nóminas y el contrato: son la prueba en caso de reclamación ante la Inspección de Trabajo.
- Paso 5: Si detectas un incumplimiento, presenta una denuncia en la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Plazo de inscripción: no hay inscripción individual; la nueva cifra se aprobará previsiblemente a finales de 2026, tras el informe de la comisión previsto para finales de octubre o principios de noviembre. Requisito mínimo: ser trabajador por cuenta ajena con un salario igual o inferior al SMI vigente.





