EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? SEMAF ha convocado seis jornadas de huelga en Ouigo entre el 30 de octubre y el 8 de diciembre: dos paros de 24 horas y cuatro parciales.
- ¿Quién está detrás? El sindicato de maquinistas SEMAF y la operadora francesa Ouigo, que atribuye las discrepancias a ‘diferencias interpretativas’ del convenio firmado en 2024.
- ¿Qué impacto tiene? Afecta a cerca de 100 maquinistas y amenaza a miles de viajeros de alta velocidad en quince ciudades, con los servicios mínimos todavía sin publicar.
SEMAF ha convocado seis jornadas de huelga en Ouigo entre el 30 de octubre y el 8 de diciembre por los presuntos incumplimientos del convenio colectivo que la operadora firmó en 2024. Los paros incluyen dos días completos y cuatro tramos parciales, y apuntan al núcleo operativo del operador francés: sus cerca de 100 maquinistas.
El calendario arranca con dos paros de jornada completa, el 30 de octubre y el 2 de noviembre, desde las 00:01 hasta las 23:59. A esos dos días se suman cuatro jornadas de huelga parcial, programadas para el 6 y el 9 de noviembre y el 4 y el 8 de diciembre, con interrupciones del trabajo entre las 06:00 y las 12:00 y entre las 18:00 y las 23:59.
Las seis fechas clave: cinco viernes o lunes y el puente de la Inmaculada
La elección del calendario no es inocente. El 30 de octubre cae en viernes y el 2 de noviembre, en lunes; el 6 de noviembre vuelve a ser viernes y el 9, lunes; el 4 de diciembre cierra la semana. Y el 8 de diciembre, festivo nacional de la Inmaculada, es la jornada de retorno del puente más transitado del final del año. Cinco de las seis jornadas caen en viernes o en lunes.
Tras la convocatoria hay una lista de agravios que el sindicato resume en excesos de jornada, descansos insuficientes, el abuso de los turnos de disponibilidad, las horas extraordinarias sin compensar, y las dificultades para conciliar. A eso se añaden las pernoctaciones prolongadas lejos del domicilio, la falta de transparencia en el reparto de turnos y la negativa que SEMAF atribuye a la empresa a contabilizar como tiempo de trabajo las tareas preparatorias y posteriores al servicio.
Qué alega SEMAF y qué responde Ouigo
Diego Martín Fernández, secretario general de SEMAF, sostiene que la compañía ha convertido en habituales prácticas que deberían ser excepcionales: ‘La empresa está subsidiando sus propias carencias organizativas a costa del descanso, de la salud y del tiempo libre de nuestros profesionales’. El sindicato pide el cumplimiento íntegro del convenio, el fin de las programaciones que considera irregulares y una mesa de negociación efectiva.
Cien maquinistas bastan para desordenar el AVE español: la huelga de Ouigo llega con los billetes del otoño ya vendidos y sin servicios mínimos publicados.
Ouigo, por su parte, mantiene un discurso de tranquilidad. La compañía asegura que respeta todas las condiciones pactadas en el convenio firmado en 2024 y atribuye las discrepancias a ‘diferencias interpretativas’, que dice haber venido abordando con la representación de los trabajadores en un ‘diálogo continuado’. Además, se declara ‘totalmente dispuesta’ a continuar las conversaciones en los próximos días.
Falta el dato que más importa al viajero. Ni el comunicado del sindicato ni la respuesta de la empresa concretan qué trenes se quedarán en tierra, y todavía no se ha publicado el cuadro de servicios mínimos. En huelgas de servicios esenciales esa cifra la fija la autoridad laboral a propuesta del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitma), y de ella depende el alcance real de los paros.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto se mide en tres frentes. El primero, la agenda del viajero: las seis jornadas tocan corredores con ocupaciones altas y muchos billetes ya vendidos, en una operadora que acumula más de 25 millones de viajeros desde su llegada a España. El segundo, la plantilla: un centenar de maquinistas sostiene toda la operación comercial, una cifra pequeña en términos absolutos y enorme en términos de vulnerabilidad, porque no hay margen para recolocar turnos si falta personal. El tercero, la reputación del modelo de bajo coste ferroviario, que lleva cinco años vendiendo precio como bandera.
La zona cero es amplia: Madrid, Barcelona, Tarragona, Valencia, Alicante, Elche, Zaragoza, Albacete, Cuenca, Valladolid, Segovia, Murcia, Sevilla, Málaga y Córdoba figuran entre las ciudades que el sindicato señala como potencialmente afectadas. Hablamos de corredores del noreste, el Levante, el sur y el eje Madrid-Barcelona, justo donde la competencia entre Renfe, Iryo y Ouigo ha tensado los precios desde 2021.
Conviene recordar el precedente. Cuando Ouigo abrió el corredor Madrid-Barcelona en mayo de 2021, la promesa era un modelo ligero, con estructuras de coste bajas y plantillas ajustadas. Iryo llegó en noviembre de 2022 y completó la foto de la liberalización. Cinco años después, ese mismo diseño organizativo es el que está encima de la mesa. Ninguna operadora de alta velocidad sostiene precios agresivos si su plantilla trabaja al límite, y ahí el conflicto deja de ser un asunto laboral para convertirse en un problema de fiabilidad del servicio.
El riesgo inmediato es que el calendario se encone. SEMAF avisa de que, sin cambios en las condiciones denunciadas, el conflicto puede prolongarse todo el último trimestre. La próxima ventana crítica es el 30 de octubre, primer paro de 24 horas, y antes de esa fecha deberían conocerse los servicios mínimos. Hasta entonces, ningún billete de Ouigo para esas seis jornadas está garantizado, y el margen de la compañía para desactivar el pulso se estrecha cada día que pasa sin acuerdo.




