5Sellador acrílico y espuma de poliuretano: cerrar grietas fijas y pasos de instalaciones
El sellador acrílico resuelve las grietas que ya no se mueven. Un cartucho de 300 ml en base acuosa ronda los 4 euros (en Leroy Merlin se ha visto desde 3,69 €) y rinde entre 8 y 15 metros de cordón, según el grosor. Se aplica con una pistola de masilla sobre superficies limpias y secas, con el producto entre 5 y 40 °C, y vale para fisuras en paredes y techos igual que para el contorno de marcos, alféizares, zócalos y rodapiés. Frente a la silicona tiene una baza decisiva en interior: es pintable a los 30 minutos, se puede lijar una vez curado y los restos frescos se limpian con agua, así que no arruina el acabado. Queda descartado para zonas permanentemente húmedas o juntas muy elásticas, donde toca silicona.
Para huecos grandes y pasos de instalaciones entra en juego la espuma de poliuretano monocomponente. Un bote de 750 ml cuesta en torno a 9 o 10 euros y puede generar entre 40 y 45 litros de espuma, porque expande hasta tres veces su volumen al contacto con la humedad del aire. Su conductividad térmica ronda los 0,033-0,037 W/mK y suma aislamiento acústico, lo que la convierte en barrera contra corrientes de aire, frío y ruido en pasatubos, cajas de persianas, rejillas y el perímetro de ventanas y puertas. Hay que rellenar solo entre el 30% y el 50% del hueco, dejarla curar (cortable a los 30-60 minutos, secado total en 12-24 horas) y protegerla de la luz solar directa, que degrada su superficie con el tiempo.



