Aislamiento ‘low cost’: 5 trucos para bajar el recibo de la luz y el gas aislando ventanas y puertas con materiales baratos de la ferretería

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Plástico termorretráctil de ventana: una ‘doble ventana’ por unos 8 euros

Fachada minimalista que muestra dos ventanas sobre paredes verdes contrastantes.
Foto de Jan van der Wolf en Pexels

Es, en la práctica, un doble acristalamiento de quita y pon. El producto es una lámina muy fina de polietileno o poliéster que se fija al marco —no al cristal— con cinta de doble cara y se tensa con el aire caliente de un secador de pelo hasta quedar lisa y casi transparente. Al quedar tirante deja entre el plástico y el vidrio una cámara de aire quieto de uno a tres centímetros, y ahí está toda la gracia: el aire inmóvil conduce mal el calor, exactamente el mismo principio que aprovecha una ventana de doble vidrio. Sobre un cristal sencillo, esa cámara puede casi doblar su resistencia térmica y recortar la pérdida de calor por el vidrio en torno a un 25-40%; si la ventana ya es de doble vidrio moderna, el margen baja al 20-25%. Todo por unos 8 euros el kit, que viene a salir a dos o tres euros por ventana.

Su gran baza en una lista de soluciones ‘low cost’ es que no toca nada: se pega, se tensa y en primavera se retira, sin obra, sin profesional y sin pedir permiso al casero, algo decisivo en una vivienda de alquiler. Además de frenar la pérdida de calor, corta esa corriente de aire frío que se desprende del cristal —la sensación de que «entra aire» con la ventana cerrada— y reduce la condensación de las mañanas en los vidrios, que es la antesala de la humedad y el moho. Conviene saber sus límites: no arregla una carpintería rota, obliga a renunciar a abrir esa ventana durante la temporada y no debe usarse en huecos que sean salida de emergencia. Si el sellado queda mal, la humedad puede colarse entre el plástico y el vidrio. Aun así, por precio y por reversibilidad, es la vía más barata de conseguir una ‘doble ventana’.


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