EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El temporal deja sin servicio Rodalies y FGC en buena parte de Cataluña, corta el AVE Barcelona-Madrid hasta el mediodía y colapsa El Prat con cancelaciones y demoras de varias horas.
- ¿Quién está detrás? El Govern de la Generalitat, Renfe, Adif, Aena y TMB, con Protecció Civil coordinando los avisos a los viajeros.
- ¿Qué impacto tiene? Cruz Roja ha atendido a 3.800 personas entre estaciones y aeropuerto, y Rodalies no recuperará toda la red antes del lunes.
El temporal paraliza Rodalies, corta el AVE Barcelona-Madrid hasta el mediodía y bloquea El Prat.
El AVE vuelve al mediodía y Rodalies espera al lunes
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha confirmado que la línea de alta velocidad entre Barcelona y Madrid funciona desde las doce del mediodía, pero sigue pendiente la conexión hacia Figueres. En Rodalies, la red de cercanías catalana, Renfe ejecuta marchas de exploración —trenes sin viajeros que recorren la vía para comprobar que no hay obstáculos— y el objetivo es que toda la red esté operativa el lunes, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan. El gestor de infraestructuras, Adif, revisa tramo a tramo antes de dar luz verde a cada circulación.
La red viaria sigue siendo el flanco más débil. La C-60 y parte de la B-10 han reabierto, igual que algunos accesos de la AP-7, pero las carreteras interiores acumulan árboles caídos. Durante la mañana se registraron cortes en la C-17 entre Ciutat Meridiana y Montcada i Reixac, en la BV-1462 entre Barcelona y Sant Cugat del Vallès, y en la B-500 entre Sant Fost de Campsentelles y Tiana, además de incidencias dispersas en el Vallès. El Govern pide a quienes estén en el Alt Empordà y el Baix Empordà y tengan que desplazarse a partir de las 21:00 que tiren de la AP-7 y eviten la C-35 y la N-II. Illa lo resumió sin adornos: ‘Recomendamos evitar toda movilidad. Es día para quedarse en casa’.
El Prat acumula cancelaciones y las estaciones piden paciencia
Cruz Roja ha atendido a 3.800 personas: unas 3.000 entre la estación de Sants de Barcelona y el Camp de Tarragona, donde centenares de viajeros de alta velocidad quedaron atrapados la noche del sábado sin alternativa, y otras 800 en el aeropuerto de Barcelona. Protecció Civil insiste en que los viajeros comprueben el estado de su vuelo antes de acudir a El Prat, porque la instalación arrastra cancelaciones y retrasos de varias horas.
En el aeropuerto el problema no fue solo meteorológico. Illa reconoció que numerosos trabajadores de los servicios de control y seguridad llegaron tarde a sus puestos por las dificultades para desplazarse, una situación que se repitió en Sants y en la estación de Girona, aunque ‘a diferente escala’. En el metro de Barcelona, TMB restableció el servicio a las cinco de la madrugada tras un cierre excepcional desde medianoche, pero Verneda y Baró de Viver siguen cerradas y hay tramos sin circulación en las líneas L1, L3, L9 y L10. La red de autobuses arrastra incidencias en las zonas altas y en el entorno de Ciutat Meridiana, Torre Baró y el Besòs.
Un temporal no tumba una red ferroviaria: la tumba la imposibilidad de verificar, tramo a tramo, que la vía sigue en pie.
Renfe ha activado servicios alternativos por carretera en varios tramos: en la R13 y la R14, entre la Plana-Picamoixons y Lleida, y en la R3, entre Barcelona y Puigcerdà. Son las líneas donde el agua y los desprendimientos hicieron más daño, y las últimas en volver a la normalidad.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto se mide en dos monederos distintos. El del viajero de alta velocidad que tenía billete entre Barcelona y Madrid respira: la línea funciona desde el mediodía. El del usuario de Rodalies sigue pagando el temporal con esperas, transbordos por carretera e incertidumbre sobre si mañana tendrá tren. La recomendación oficial de evitar desplazamientos se mantiene toda la jornada, lo que en la práctica deja a buena parte de los ciudadanos sin plan B.
La zona cero es Cataluña entera, con epicentro en el corredor Barcelona-Girona-Figueres, el área metropolitana y El Prat. La pinza la cierra el Alt y el Baix Empordà, donde la C-35 y la N-II siguen comprometidas y el Govern desvía el tráfico hacia la AP-7. Fuera del foco mediático quedan el Vallès y el Besòs, con accesos cortados y una red de autobús que no ha recuperado el pulso.
El dato que resume la jornada es el de las 3.800 personas atendidas por Cruz Roja: 3.000 en estaciones y 800 en el aeropuerto. Da la medida exacta de lo que ocurre cuando fallan a la vez el tren, la carretera y el avión. Hay precedente: como en Filomena, en Madrid en enero de 2021, el problema no fue solo el temporal, sino el tiempo necesario para verificar qué infraestructura seguía en pie. Adif y Renfe aplican el mismo protocolo, y nadie circula hasta que alguien ha visto la vía. El hito inmediato es el lunes 5 de octubre: si las marchas de exploración no dan el visto bueno, la semana laboral arrancará con media red coja y con los sindicatos reclamando refuerzos.





