Precio de la luz hoy: sube un 3,2% y se dispara un 220% frente a 2025

La tarifa regulada promedia 173,98 euros por megavatio hora y solo cuatro franjas del día bajan de los 100 euros, todas en las horas de sol. El pico nocturno, entre las 20:00 y las 21:00, alcanza los 274,41 euros, cinco veces el mínimo.

El precio de la luz repunta un 3,2% este domingo y sitúa el PVPC en 173,98 euros por megavatio hora. El fin de semana se cierra con solo cuatro horas por debajo de los 100 euros/MWh y con un encarecimiento interanual que llega a superar el 220% frente al mismo día de 2025.

La referencia es el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), la tarifa regulada que indexa su coste al mercado diario y que incorpora peajes, cargos y ajustes del sistema. No es, por tanto, el precio del pool mayorista, sino el que acaba trasladándose al recibo de los hogares acogidos a la tarifa regulada o a las tarifas indexadas del mercado libre. Los datos los publica Red Eléctrica a partir de la casación del mercado diario.

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El PVPC cierra el domingo en 173,98 euros por megavatio hora

La jornada dibuja el patrón que ya se ha vuelto costumbre: precios contenidos en las horas centrales del día, cuando la fotovoltaica empuja el mercado a la baja, y un pico acusado al caer la tarde, cuando la generación solar se apaga y entra con fuerza la demanda doméstica. Entre ambos extremos median casi 220 euros por megavatio hora en apenas seis horas.

La hora más barata llega entre las 14:00 y las 15:00, con 54,89 euros. La más cara se concentra entre las 20:00 y las 21:00, a 274,41 euros, seguida de cerca por el tramo de 19:00 a 20:00 (266,14) y el de 21:00 a 22:00 (248,55).

Solo cuatro franjas bajan de los 100 euros/MWh, todas ellas en la ventana de mayor producción solar: de 12:00 a 13:00 (71,62 euros), de 13:00 a 14:00 (58,62), de 14:00 a 15:00 (54,89) y de 15:00 a 16:00 (71,30). El resto del día se mueve muy por encima de esa barrera.

La volatilidad intradía del PVPC convierte la factura eléctrica en una decisión horaria: el mismo consumo cuesta cinco veces más al caer la noche.

En el extremo opuesto, hasta ocho tramos superan los 200 euros/MWh. La mayoría se concentra entre la media tarde y el final de la jornada, aunque la mañana también registra dos picos: 210,21 euros de 7:00 a 8:00 y 223,69 de 8:00 a 9:00. A partir de las 18:00, el precio no vuelve a bajar de esa cota hasta el cierre del día.

La paradoja del sistema eléctrico español: instala renovables a ritmo récord y, aun así, la factura doméstica se decide en las horas sin sol.

El estrecho margen entre el valle y el pico explica por qué la gestión de la demanda se ha convertido en la principal herramienta de ahorro de los hogares con tarifa indexada. Desplazar la lavadora, el lavavajillas o la recarga del coche eléctrico a la ventana de 12:00 a 16:00 puede rebajar el coste de esa energía hasta un 70% en un solo día.

La madrugada se mueve, sin embargo, en una franja intermedia, entre los 175 y los 198 euros/MWh, sin apenas alivio para quien consume de noche. El primer gran salto llega a las 7:00, cuando el precio asciende a 210,21 euros y se mantiene por encima de 220 hasta las 9:00. Después, la entrada masiva de fotovoltaica hunde el mercado y abre la única ventana verdaderamente barata del día.

El fin de semana no ha roto la tendencia de las últimas jornadas: precios moderados mientras hay sol y una escalada a partir del atardecer. El sábado se había cerrado algo por debajo, y el domingo ha añadido unos 4,65 euros al precio de referencia, con el grueso del incremento concentrado en las horas de mayor demanda.

Qué implica para la factura de la luz del consumidor

Para un hogar medio, la diferencia entre concentrar el consumo en las horas solares o hacerlo en el pico nocturno se traduce en varios euros al día. Con el precio medio en 173,98 euros/MWh, la factura de la luz de un consumidor que no ajuste sus hábitos se encarece en la misma proporción que el mercado, mientras que quien programa sus electrodomésticos en la ventana barata esquiva buena parte del golpe.

PVPC domingo

El impacto no es igual para todos. Los hogares con una tarifa fija quedan al margen de estos vaivenes, mientras que los que mantienen la regulada o una tarifa indexada absorben la volatilidad casi en tiempo real. La exposición al PVPC se concentra en los consumidores con menos margen para reaccionar a los picos horarios.

La comparación interanual es la que más incomoda. Un precio hasta un 220% superior al del mismo día de 2025 convierte el domingo en un espejo de lo que ha cambiado el mercado eléctrico en apenas doce meses. El motivo no es un encarecimiento generalizado del kilovatio hora, sino un mercado que concentra toda su tensión en unas pocas horas del día.

Por qué el PVPC vuelve a dispararse pese al récord renovable

El dato de este domingo no se explica por un episodio aislado. El PVPC ha dejado de comportarse como el suelo barato que prometía el despliegue renovable y ha vuelto a moverse como una montaña rusa, con valles cada vez más profundos en las horas solares y picos cada vez más altos al caer la noche. Esa asimetría es la que produce diferencias de hasta un 220% frente a ejercicios anteriores sin que el precio medio se haya multiplicado en la misma proporción.

La contradicción es evidente. España instala más fotovoltaica que nunca y, sin embargo, el consumidor doméstico sigue enfrentándose a tardes de más de 270 euros por megavatio hora. La razón está en la estructura del mercado, no en la cantidad de renovables. Cuando el sol se pone y el viento no sopla, el sistema recurre a tecnologías más caras y el precio lo fija la última planta en entrar; la abundancia diurna no compensa la escasez nocturna.

El fondo del asunto es un desajuste de inversión. El sistema ha añadido miles de megavatios de generación intermitente, pero avanza más despacio en almacenamiento, interconexión y redes, las tres piezas que permitirían trasladar la electricidad barata del mediodía a las horas punta. Sin ese respaldo, cada tarde sin viento se convierte en una subasta que el consumidor paga al precio más caro de la jornada.

El precedente es conocido. En los inviernos de 2021 y 2022, el PVPC superó los 300 euros/MWh de media diaria y desató una ola de contratos a precio fijo que todavía domina la oferta minorista. La situación actual no es comparable en magnitud, pero sí en su mensaje: un sistema que retribuye cada vez más la flexibilidad y penaliza el consumo rígido. El mercado diario que gestiona OMIE no premia la instalación, premia la capacidad de mover la demanda.

El riesgo, si el patrón se consolida, es una brecha creciente entre los hogares que pueden desplazar su consumo y los que no. Un consumidor con contrato fijo apenas notará el vaivén; quien tenga una tarifa indexada y no pueda cambiar sus horarios pagará la volatilidad íntegra.

Con la vista puesta en el arranque de la semana, la pregunta no es si el lunes subirá o bajará, sino cómo evolucionará el diferencial entre horas solares y horas punta de aquí al invierno. La próxima publicación de precios del operador del sistema, el lunes 5 de octubre, dará la primera pista de si el domingo ha sido un bache pasajero o el anticipo de una temporada tensa.

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