Ouigo no será la opción de tren más barata este verano

El precio de Ouigo de cara al verano ya supera al de Renfe en varias rutas clave

A pesar de la fama que ha intentado instalar la empresa y de las críticas del ministro Óscar Puente, Ouigo ya no es siempre la opción más barata de la alta velocidad. Es que, a pesar de haber retirado el servicio de Avlo en la ruta que conecta Madrid y Barcelona, Renfe ya está ofreciendo precios menores que los de su rival francés. La promesa típica de la empresa francesa de que sus precios llegarían a bajar hasta los 9 euros ha durado apenas un suspiro, y los precios de junio, julio y agosto no bajan de los 22 euros, con los días en precios menores a los 30 euros reduciéndose poco a poco.

En la práctica, se trata de precios casi iguales a los de Renfe, a la espera del regreso de los trenes de Avlo; mientras tanto, en otras rutas donde el servicio low-cost de la empresa pública sí está disponible, como la ruta valenciana, existen más opciones a 9 euros que las de sus rivales. Mientras tanto, Iryo sigue con su propia estrategia, ofreciendo dos opciones de precios en cada uno de sus viajes, pero con una base que suele estar por encima de sus competidores dentro del «juego de trenes».

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Es una radiografía interesante del sector en un año que ha resultado ser mucho más complicado de lo que esperaban. El accidente en Adamuz ha hecho que los usuarios pierdan algo de confianza en el servicio, y se ha sumado a la pérdida de la puntualidad de las tres operadoras generada por los límites de velocidad impuestos por Adif tras el accidente para realizar revisiones y arreglos en todas las vías. Esto ha hecho que se pierda un alto porcentaje de la ocupación de cada tren en el primer trimestre del año, a la espera de que la CNMC publique datos exactos.

Tren de Ouigo. Fuente: Agencia
Tren de Ouigo. Fuente: Agencia

Además, el aumento de los precios ya había empezado a espantar a los viajeros. En la ruta que conecta Madrid y Barcelona, los datos de la venta de billetes ya se habían reducido en el último trimestre del año pasado, tras el cierre del servicio de los trenes de Avlo. Es un aviso para las demás rutas, pues si este aumento de precios ha generado problemas en la ruta más popular del país, es un riesgo también para el resto de los destinos de cara a la temporada estival.

OUIGO HA INSISTIDO EN QUE NO REDUCE LOS PRECIOS PARA AFECTAR A LA COMPETENCIA

Lo cierto es que este aumento de precios y la presencia de opciones más baratas de Renfe funcionan a favor del relato de Ouigo, incluso si no necesariamente ayuda con la venta de billetes. La empresa ha sido señalada varias veces en el pasado por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, por reducir los precios y asumir pérdidas aprovechando el apoyo del Gobierno francés para competir con la empresa pública española.

Ha sido un punto de discordia en el sistema desde la liberalización, pero ya Ouigo ha insistido en el pasado en que no solo no tienen un porcentaje de mercado lo suficientemente grande para obligar a sus rivales a reducir precios, sino que no siempre ofrecen la opción menos costosa. Es cierto que el Avlo de Renfe se ha convertido muchas veces en la opción más atractiva en cuanto a precio, pero también es cierto que la francesa sigue apostando por promociones que reducen los precios hasta el mínimo posible, incluso si los usuarios sienten que cada vez duran menos tiempo.

El ministro de transporte Oscar Puente. Fuente: Agencias
El ministro de transporte Oscar Puente. Fuente: Agencias

En cualquier caso, será clave ver cómo reaccionan los usuarios durante la temporada estival. El objetivo tanto del Gobierno como de Bruselas es que el tren sea la primera opción de los viajeros en los espacios donde compite con el avión, pues se trata de una opción de transporte más limpia tanto para el turismo como para los viajes de negocios en estas circunstancias.

EL AÑO DONDE ESPERABAN SALIR DE LOS NÚMEROS ROJOS

Lo cierto es que para Renfe y Ouigo el reto del verano es clave para consolidar la buena salud del servicio. Aunque la liberalización hizo crecer el mercado de la alta velocidad, las tres empresas que operan el servicio en España han pasado por pérdidas y, aunque tanto la pública como la francesa han dicho que en 2025 llegaron a un dato positivo, los problemas del sistema han complicado el 2026.

En este panorama, el sistema necesita que los viajeros vuelvan en masa. El problema es que hasta final de año asumen que tendrán retrasos en todo el sistema y que todavía hay rutas que las privadas no recuperan tras el accidente. En este panorama se dibuja un año que seguirá siendo complicado en cuanto a números, sobre todo si el precio sigue subiendo.


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