miércoles, 1 febrero 2023 12:32

El fondo buitre TerraMar sobrevuela en Abengoa con una inquietante oferta

El concurso de acreedores de Abengoa se indigesta en el Juzgado Mercantil 3 de Sevilla. Más de 11.000 trabajadores están a expensas de la solución definitiva de este concurso de acreedores que incluye a más de una veintena de compañías de la multinacional, que a su vez tienen participaciones en otras firmas repartidas en todo el mundo.

A este Juzgado, cuyo es titular Jesús Ginés Gabaldón, han llegado hasta cinco ofertas para tratar de reflotar a la compañía y mantener los puestos de trabajo. TerraMar Capital LLC realizó la suya, aunque no está del todo claro si se presentó en el último momento o bien entró fuera de plazo. Sea como fuere, fue admitida por el juez hace apenas diez días.

TerraMar Capital actúa como un liquidador de empresas. Las compra, corta los gastos y vende después los activos para obtener un gran beneficio

El objeto social de esta firma norteamericana, según publica en su web, se centra en entrar en empresas en una situación financiera crítica para tratar de reestructurar la deuda y poder continuar con el negocio. A priori, un caballero blanco de las finanzas, un salvador que viene a poner orden en la cúpula. La realidad, sin embargo, es muy distinta. De hecho, no se trata de un fondo de inversión, aunque se presente como tal.

EL PLAN DE LIQUIDADOR DE EMPRESAS, EN EL CONCURSO DE ABENGOA

Esta plataforma de inversión, con sede en California (EE UU), tiene una fama dudosa. Se la conoce como un «liquidador» en el sector o un «fondo buitre» entre algunos representantes de accionistas de la compañía e incluso así lo califica Clemente Fernández, expresidente de Abengoa. En la misma línea se ha mostrado James Mahoney, ex consejero delegado de Fansteel, en una declaración de 2016 y a la que tuvo acceso el Diario de Sevilla.

abengoa
abengoa

La operativa de TerraMar, según detalló, es sencilla. Se queda con empresas al borde del colapso total y las reestructura ofreciéndoles unos créditos con alto coste. Las empresas no pueden abonarlos y las lleva después a la quiebra para trocearla y vender los activos al mejor postor.

«Terramar presta para forzar la quiebra de empresas, quedarse con los activos, que despieza para sacar grandes beneficios», afirmó el entonces máximo ejecutivo de Fansteel. La compañía evitó la quiebra y denunció las prácticas de TerraMar Capital ante el Tribunal de Bancarrotas de Iowa, similar a un juzgado mercantil en España. Para evitar a la californiana, Fansteet se acogió al concurso de acreedores. Según aseguró, TerraMar le había forzado a firmar el préstamo, compró después la deuda que tenía la firma casi en quiebra y ofreció una oferta de crédito con la exigencia de abrir los libros y controlar la actividad productiva. De esta forma, sería la primera en cobrar por la venta de activos.

«Recibí una llamada telefónica de Joshua Philips, socio gerente de Terramar, quien describió una secuencia de eventos en los que deseaba que Fansteel aceptara un acuerdo de indulgencia de dos semanas con el nuevo propietario del pagaré», afirmó entonces. El plan era después «solicitar una subasta rápida de conformidad con la Sección 363 del Código de Quiebras». Finalmente, la cúpula directiva de la compañía Fansteel descartó el plan.

TERRAMAR DESEMBOLSARÍA TAN SÓLO EL 6% POR EL 70% DE ABENEWCO1

La plataforma de inversión ha tratado de controlar Abengoa desde su transformación a Abenewco1. Hasta cuatro propuestas ha realizado en este tiempo, la última dada a conocer este mismo mes de enero. Además, es «especialista en despiezar empresas y venderlas por partes», denunciaron desde la Sindicatura de Abengoshare hace apenas año y medio. Según su cartera, tan sólo se encuentran seis compañías, entre las que resaltan una productora de caucho para neumáticos, una franquicia de Lollipop y otra de ropa. Su primera compra se declaró en quiebra dos años después, mientras que la franquicia ha procedido a realizar un plan para cerrar la mitad de las tiendas.

Para afrontar estas entradas, TerraMar ha realizado una inversión de 30 millones de dólares. En su primera oferta para hacerse con el 70% de Abenewco1, realizó una oferta no vinculante al consejo de administración, según comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En total, eran 150 millones. La cifra, a priori, era elevada dados los fondos que maneja la firma californiana. Sin embargo, la letra pequeña apuntaba a una aportación inicial de 35 millones y los otros 115 millones restantes estaban supeditados al cumplimiento de ciertas condiciones.

Entre esas condiciones, se llevaría una plan de reestructuración con ayuda estatal, ya fuera a través del Instituto de Crédito Oficial y del Cesce, que deberían inyectar entre 250 y 300 millones; junto con otros 249 millones de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Es decir, un máximo de 549 millones para una inversión directa de 35. La plataforma de inversión tan sólo apostaba el 6% del total de la inversión requerida. Un negocio redondo si la empresa reflotara o bien se vendían sus activos. La SEPI denegó el rescate y sin ayudas públicas, el plan de TerraMar estaría condenado al fracaso.

TERRAMAR, ESPECIALISTA EN DESPIEZAR EMPRESAS, PRESENTÓ SU OFERTA FUERA DE PLAZO

Sin embargo e ‘in extremis’, sacó una última oferta de la manga y la presentó en el Juzgado dos días después de que expirase el plazo dado por el propio juez. Cabe recordar que en caso de que el juez no acepte propuesta alguna, se decretaría la disolución y la venta por partes de la compañía para tratar de cubrir parte de los 1.513 millones que adeuda.

La actual propuesta de TerraMar es de 50 millones, inferior a la ofrecida hace año y medio, para hacer frente a la primera fase de su propuesta para hacerse con el 70% de Abenewco1 y salvar así a los más de 9.000 trabajadores del despido. Cabe recordar que la masa salarial requiere un esfuerzo económico cercano a los 120 millones de euros anuales, un 34% superior al plan inicial de esta plataforma de inversión. ¿De dónde se sacará el resto?

Abenewco1 es clave para todos los interesados en el concurso de Abengoa. Esta filial concentra todos los activos y empleados de la compañía y su viabilidad es clave para la continuidad de la compañía. En esta propuesta no habría rescate público, pero queda en entredicho su maniobra. Si ahora no necesita a la SEPI, por qué antes sí. Es una cuestión clave, más cuando sólo iba a aportar inicialmente ese 6% para hacerse con el 70% del total de la compañía.

Pero las dudas continúan. ¿Cómo es posible que una compañía con un capital social de apenas 10.000 dólares pueda hacerse cargo un gigante como Abengoa? TerraMar acude a este concurso con Nox Engineering Solutions, pero existen otras ofertas más serias y aparentemente solventes.

COX ENERGY, LA MEJOR OPCIÓN PARA ABENGOA

El grupo español de renovables Cox Energy, fundado por el empresario Enrique Riquelme, ha acudido también al proceso. A diferencia de TerraMar, Cox Energy es uno de los grupos más experimentados en energías renovables, terreno en el que se mueve Abengoa. Asimismo, muestra una transparencia sin parangón respecto a TerraMar. Por un lado, se conoce a su cúpula y prepara su salida a Bolsa en el BME Growth. Se trata de una cotizada en México y está supeditada al escrutinio del regulador. De TerraMar se desconoce incluso quién o qué está detrás, más allá de que emplea a una veintena de personas.

Asimismo, mientras TerraMar juega a la inversión en franquicias, Cox Energy muestra proyectos con más de 2.400 MW, repartidos entre desarrollos, construcción y búsqueda de nuevas ubicaciones. La oferta de Cox es mantener vivo todo el negocio de Abengoa, incluyendo sus más de 9.000 trabajadores. Para empezar, espera una carga de trabajo importante, con una inversión de 3.200 millones en los próximos tres años, seis veces más que el plan mostrado por TerraMar.

Mientras el Juzgado 3 de Sevilla delibera, Abengoa ha pedido liquidez para continuar sus operaciones, con una masa salarial de unos 120 millones, según algunas fuentes. No obstante, se estima que el montante podría ser aún mayor.


- Publicidad -