Tenemos una cocina de lujo, si no la mejor, considerada entre las tops mundiales. Nuestra principal riqueza radica en que son platos, muchos de ellos, oriundos de zonas y comunidades autónomas, pero convertidos en recetas nacionales y globales: la tortilla de patatas, la paella valenciana, el gazpacho andaluz, la fabada asturiana… Nos detenemos en esta última, Asturias, porque es una de las que más riqueza gastronómica aporta. Está en muchos rankings como la región donde mejor se come, y el turismo allí gastronómico tiene tanta importancia como el monumental y paisajístico. Un paraíso.
Pero hoy no hablamos de la fabada, sino de otra receta irresistible y especialmente apetecible en los meses de más frío: el chorizo a la sidra. Un plato sencillo y barato, sin apenas ingredientes y que sin embargo te da una satisfacción de diez. Un clásico de los bares y restaurantes, de los más humildes a los más sofisticados. Veamos cómo hacer el mejor chorizo a la sidra, tanto, que te hará olvidar hasta el del mejor bar asturiano. Un reto difícil pero que se puede conseguir.
1EL CHORIZO Y LA GASTRONOMÍA ASTURIANA
Asturias y su gastronomía: su recetario está lleno de recetas antiguas que transmitidas de generación en generación han logrado mantener hasta la actualidad el más tradicional sabor. Tal es el caso de la fabada asturiana, que ha logrado mantenerse en el tiempo con la receta original de las abuelas.
La comida típica asturiana esta llena de sabores y texturas propias de su tierra. Toda su materia prima proviene del ganado propio, de las aguas de su litoral y de sus huertas, las cuales han hecho florecer a algunas de las mejores y más consumidas legumbres de España. En cuanto al chorizo, este ingrediente es sumamente valorado por los asturianos. Lo preparan de forma habitual con carne de cerdo y tocino, pimentón dulce y picante, orégano, ajo y sal para dejarlo en maduración por 12 horas y posteriormente embutirlo en su tripa.