viernes, 21 enero 2022 13:09

La política vuelve a abandonar a los trabajadores de Nissan

Los nervios y la incertidumbre se apoderan de los trabajadores de las tres plantas de Nissan en Barcelona. Los peores temores están a punto de cumplirse. La china Great Wall Motors parecía la tabla de salvación para el plan de reindustrialización de las fábricas de la firma japonesa, que quedarán libres a partir del próximo 1 de enero. Los políticos no hacen autocrítica y culpan a Nissan de la situación, pese a que se han tenido más de un año para planificar la llegada de un nuevo inversor. La mesa de negociación no ha conseguido ningún progreso en los últimos dos meses y tan sólo faltan 30 días para evitar el desastre.

El tiempo corre y muy en contra de los 2.600 empleados, que ven su futuro con temor. Las últimas negociaciones con la empresa china en la mesa de reindustrialización no están saliendo nada bien, pese a las expectativas puestas en el inicio. El grupo chino presentó ‘in extremis’ su oferta para poder instalar su nueva fábrica en Barcelona, sin dar tiempo a analizar en profundidad su plan. Tan sólo líneas generales. Dos meses han pasado desde entonces y la reindustrialización de Nissan no ha avanzado aún.

Tras varios días inspeccionando las plantas de Nissan, los técnicos chinos han encontrado objeciones en todos los puntos del acuerdo. Y son inflexibles. En un principio, han exigido una rebaja en el precio del alquiler del suelo, propiedad del Consorci de la Zona Franca; además, no ha ratificado el acuerdo firmado en la mesa de reindustrialización que afecta directamente a los empleados.

TODA LA ESPERANZA PASA POR UN MILAGROSO SÍ DE GREAT WALL MOTORS

Las expectativas puestas por los políticos en Great Wall eran muy elevadas. Se consideraba la inversión casi hecha, más cuando es un suelo muy codiciado por el sector industrial e inmobiliario. Sin embargo, como ya ocurrió en las negociaciones para evitar la salida de Nissan de Barcelona, los políticos de la Generalitat y del Gobierno han mantenido su parsimonia habitual. Una absoluta tranquilidad que podría derivar en un nuevo fracaso si no se rebajan las condiciones para atraer la inversión.

Se deben dar los factores para que este proceso culmine con éxito

Roger Torrent ha mostrado su desatención sobre este asunto. Al contrario que su antecesora Àngels Chacón, que llegó a viajar a Japón para tratar de evitar la salida de Nissan, el consejero de Empresa catalán ha señalado directamente a Nissan y ha pedido que la japonesa «esté a la altura» de las circunstancias. La japonesa, por activa y por pasiva, ha defendido sus propios intereses antes que ayudar a la competencia.

Torrent espera aún un milagro. «Se deben dar los factores para que este proceso culmine con éxito», ha afirmado, como si no dependiera directamente de él esta decisión. Chacón viajó al país nipón, mientras que la mesa de reindustrialización espera poder contactar «con lo más alto del escalón posible» del fabricante chino. ¿Ni una llamada a China para poder negociar con la cúpula?

LA PACIENCIA DE LOS TRABAJADORES DE NISSAN, AGOTADA

Esta situación ha agotado la paciencia de los sindicatos, que vuelven a mostrar sus temores en las calles, con movilizaciones y parando de nuevo la producción de Nissan en España. Para este miércoles, las concentraciones se harán en la última reunión entre los integrantes de la mesa de reindustrialización y los representantes del fabricante chino. Los trabajadores estarán presentes en la misma, pero también presionarán desde la calle para evitar perder más tiempo.

Si no son los chinos, que abran la oportunidad al resto de proyectos interesados

Y es que, el plazo expira el próximo 31 de diciembre. Se esperaba que los empleados pudieran pasar las navidades conociendo su futuro, «al menos sin incertidumbre«, según han expuesto en conversaciones con MERCA2. «Si no son los chinos, que abran la oportunidad al resto de proyectos interesados», han señalado las mismas fuentes.

La firma china, por su parte, tiene clara su estrategia. O bien aprieta para sacar un mejor acuerdo, o bien están dando todas las largas posibles porque han encontrado una mejor ubicación para su nueva planta en otro país europeo. Por ahora, guarda un más que incómodo silencio sepulcral sobre sus planes.

El Gobierno y la Generalitat creen que la estrategia del fabricante es la de presionar al máximo para poder obtener una mayor rentabilidad en su inversión. Más, cuando su plan pasa por el ambicioso objetivo de entregar 300.000 vehículos anuales, el doble de los previamente fijados. Para ello, Nissan tendría que ceder parte de su maquinaria, aunque está por ver aún si hay patentes también en esta negociación.

EL FABRICANTE CHINO EXIGE MAQUINARIA DE NISSAN

Por ahora, la firma japonesa se niega a entregar cualquier equipo útil de su propiedad a la competencia directa. Según afirmaron fuentes de la automovilística japonesa a MERCA2, no se entregarán ni patentes ni equipos. Tan sólo se dejaría alguna maquinaria descartada para sus operaciones.

Por este motivo, los trabajadores insisten en poner en marcha el resto de proyectos para que puedan analizar, como ha hecho Great Wall Motors, el estado de la planta en la Zona Franca de Barcelona, así como la posibilidad de negociar algunos de los acuerdos pactados. No obstante, los trabajadores han indicado que los proyectos se dieron a conocer en base a unos requisitos «inamovibles«.

El fabricante chino exigía un incremento de las ayudas públicas, que podrían ser consideradas ilegales por Bruselas, así como una rebaja en los alquileres en una zona donde los precios están muy cotizados al alza. La nueva propuesta de la mesa de reindustrialización ha sido incrementar las ayudas y rebajar los alquileres del Consorci de la Zona Franca, que se ha opuesto por completo a facilitar la reindustrialización casi desde el inicio. Y es que, el organismo presidido por el exlíder del PSC, Pere Navarro, pretendía levantar naves logísticas, más rentables que una fábrica de automoción.

Y UN MENOR PRECIO DEL ALQUILER EN PLENO BOOM

De hecho, para la instalación de Nissan, el Consorci rebajó los alquileres entre un 20% y un 30%. En estos años no se ha elevado la cuota, y ahora, en plena explosión inmobiliaria, el Consorci no se verá beneficiado.

Asimismo, la mesa ha acordado mejorar las condiciones de traspaso de los activos en su último intento por mantener la inversión del gigante asiático. Esta oferta se ha dado a conocer al fabricante chino, que este miércoles dará su respuesta. Así, el erario público abonará más de 100 millones de euros a Great Wall Motors para llevar a cabo su inversión, pese a que en el plan inicial no se exigió ayuda pública alguna.

De hecho, fuentes conocedoras de la mesa de negociación han apuntado que no hay aún un acuerdo por las medidas que afectan a los empleados. La reunión de mañana, por videoconferencia, será crucial de cara a nuevas negociaciones.

«La mesa ha trabajado los últimos días en esta contraoferta», han puntualizado las fuentes. Asimismo, esperan una «respuesta inminente» de Great Wall Motors. En caso contrario, se pondrán en marcha las negociaciones con el hub encabezado por QVE y el proyecto de Silence. Son planes de inversión de menor envergadura, pero en conjunto podrían dar cabida a los 1.600 empleados que quedarán en paro a partir del próximo 1 de enero si no se materializa.


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