lunes, 12 abril 2021 0:35

De su ‘mansión’ a sus joyas: las millonarias pertenencias de Sofía Suescun

Sofía Suescun, por unas cosas o por otras, siempre está de actualidad. Una de las reinas de los realities de Mediaset y colabora habitual en diversas tertulias y programas de la cadena, es obvio que ha amasado una pequeña fortuna y se permite unos lujos que exhibe sin tapujos pero que también le ha traído algún disgusto, como veremos a continuación. Vamos a repasar la nueva ‘mansión’ de Sofía o lo que pasó con sus joyas.

Y es que con tan solo 25 años de edad, la pamplonesa se ha convertido en uno de los rostros más populares, habituales y controvertidos de la cadena de Telecinco en Mediaset. Y es que, desde que participara y ganara el reality de ‘Gran Hermano 16‘ en el 2015, muy lejos de aminorar su fama, no supuso más que el inicio de su despegue mediático definitivo y con ello su aumento en el poder adquisitivo y sus crecientes lujos.

El lujo tiene sus riesgos y Sofía Suescun lo ha sufrido

casa-sofía-suescun

Ocurrió el pasado verano, llevándose uno de los mayores sustos de su vida. Regresaba de unos días de relax y desconexión con su novio Kiko en Ibiza y se encontró su magnífico ático de lujo totalmente revuelto y desvalijado. Los ladrones que entraron robar a su flamante piso, se llevaron objetos de valor como portátiles y teléfonos móviles, llegando a destrozar colchones y falsos techos por si hubiese algo más escondido. Y aprovecharon también para llevarse el coche de la ex concursante de ‘Supervivientes’. 

El mayor disgusto es que este ático situado en el municipio madrileño de Valdemoro tenía menos de un año. En septiembre de 2019 la joven lo mostraba en sus redes sociales con gran ilusión y fue compartiendo durante meses los pequeños arreglos que fueron haciendo ella y su pareja para conseguir convertir el espacio en un lugar al gusto de ambos. “Voy a empezar una nueva etapa en mi vida, llena de energía”, publicaba en su Instagram. Pero parece que entre sus seguidores había algunos que habían puesto los ojos en su vivienda por motivos que iban más allá del simple cotilleo. 


- Publicidad -