examen de conducir

Aunque algunos expertos aseguran que cada vez habrá menos gente que se someta al examen de conducir para obtener la licencia de circulación, debido al avance de los vehículos autónomos, lo cierto es que aún sigue siendo un documento muy necesario. Por eso, cada año se examinan miles de personas que necesitan tener vehículo propio para desplazarse o que lo necesitan para acceder a ciertos puestos de trabajo donde se exige esta licencia.

Nervios, errores habituales,…varias cosas pueden salir mal. Pero esa necesidad hace que muchos usen su picaresca y ciertas artimañas para tratar de aprobar los exámenes. Algo que podría terminar mal si se percatan de la trampa y que, no solo podría alejarte del carnet, también podría implicar grandes multas.

Las trampas del examen de conducir y las consecuencias

Trucos y consejos legales para aprobar el examen de conducir (teórico)

examen de conducir

Para presentarte al examen de conducir teórico  en un mejor estado de preparación y que tengas mayor probabilidad de aprobar, deberías seguir las siguientes pautas:

  • Haz muchos tests previos y no te presentes hasta que tu número de errores sea cero. Es habitual creer que ya estás preparado cuando en las pruebas sacas 1 o 2 errores, pero el día de la verdad se suele estar más nervioso y se cometen más fallos.
  • Repite especialmente en las cosas en las que suelas fallar.
  • No hagas caso a otros conductores, mejor consulta tu manual o al profesor de la autoescuela. Muchos conductores ya no recuerdan bien las normas y te pueden confundir más que ayudar.
  • Intenta ir relajado. Puedes hacer cualquier actividad que te relaje previamente al examen. Los nervios son los que juegan peores pasadas.
  • En los momentos previos a entrar al examen de conducir, intenta estar distraído. Por ejemplo, puedes llevar tu libro de teoría y repasar mientras tanto, o usar alguna app móvil para hacer tests. Eso evitará que estés pensando en el examen y te pongas más nervioso.
  • Una vez en el examen de conducir, mejor haz las preguntas que sepas al principio y deja las que no sepas para el final. Así optimizarás el tiempo. A veces te detienes demasiado pensando una pregunta y restas tiempo a las demás, pudiendo hacer que te falte tiempo…