El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar no espera que se produzca una “fuga de clientes” en el banco por la fusión con Bankia, tampoco la han notado hasta ahora. Sim embargo, destaca que “todo dependerá de una integración bien hecha”, que es en lo que están trabajando.

El CEO se postulaba así sobre las declaraciones que hizo la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa el pasado jueves durante la presentación de resultados de la entidad, donde destacó ser “un tanto escéptica” con las bondades de las fusiones por los costes económicos y humanos de ese tipo de operaciones.

También apuntó que para Bankinter “las fusiones de otros son una oportunidad” porque tienen capacidad de generar ingresos y resultados, mientras que otras entidades “están a otras cosas”. En la misma línea, habló del crecimiento de clientes que había experimentado la entidad, sin especificar si se debe “a aquellos enfadados que vienen de otras entidades”.

El CEO ha destacado que la manera de captar nuevos clientes hace 10 años -cuando también hubo fusiones- fue retribuir los depósitos, pero esto hoy en día no se hace. Pese a ello no prevé que se vean afectados.

GORTÁZAR SE CIÑE AL GUIÓN

Gortázar se ha ceñido al guion que ayer siguió José Ignacio Goirigolzarri (presidente de Bankia y también a partir de marzo presidente del nuevo CaixaBank) y no ha querido adelantar nada sobre cómo va la integración. “Estamos trabajando bien con el tema de la fusión, pero no podemos entrar en detalle de los temas importantes y sensibles como las posiciones directivas”.

Así lo ha explicado durante la presentación de resultados anuales, los correspondientes a 2020, donde la entidad tuvo que realizar una provisión extraordinaria de 1.252 millones de euros a raíz de la pandemia del covid-19. De esta manera, el beneficio atribuido ha sido de 1.381 millones, un 19% menos respecto al ejercicio anterior.

En la misma línea, no ha querido aventurarse a dar datos sobre cuanta gente se verá afectada por los ajustes de personal pues “están trabajando en ello”, en lo que si ha insistido es que una vez se ejecute la fusión (se espera finales de marzo) buscaran un acuerdo con los representantes de los trabajadores, el mismo afectará por igual a los servicios centrales y a las sucursales por que quieren hacer “un planteamiento único”.

En cuanto a la duplicidad de sedes, ha explicado que “hay que sumarlo al cubilete de cosas en las que se está trabajando”, pero primero van las personas y después las sedes. Lo que tiene claro es que no necesitan tener dos sedes y harán “lo que tenga más sentido”, pero tienen todo 2021 para ello.

ESPAÑA RURAL

Por otra parte, el CEO de CaixaBank ha asegurado que en aquellas poblaciones donde son la única entidad, se van a mantener y seguirá siéndolo. Además, con el nuevo banco se convertirán en la única entidad presente en casi 300 municipios. También seguirán con la política de inclusión financiera que han llevado a cabo hasta ahora así como los ofibuses de Bankia, lo que les permitirá ser “más competitivo y dar un buen servicio”.

A nivel general, tendrán “un tamaño importante” en con más de 600.00 millones, pero no van a apostar por ser un banco minorista fuera de donde ya lo están ahora (España y Portugal). “Hay que centrarse en que la integración sea un éxito, en una gestión unificada. Estar en más mercados te da diversificación y eso lo valoran las agencias de rating pero hay pros y contras”, ha matizado. En opinión de Gortázar, CaixaBank no necesita desarrollar bancos minoristas en otros países, pero eso no quiere decir que no estén físicamente en ellos con sucursales y oficinas de representación como tienen ahora.

En la misma línea, el directivo ha apuntado que la integración entre las dos entidades “será clave para Caixabank” durante 2021 y ha resaltado la importancia de hacer una buena integración de las personas para asegurar no perder fuerza comercial. Y ha añadido que los trabajos de fusión continúan a pesar de ser una operación muy grande y con una gran complejidad: “Creo que avanzamos muy rápido”. También ha hecho hincapié en que el calendario de la fusión depende de las autorizaciones del supervisor bancario, de competencia y del Ministerio, que son quienes “marcan el ritmo”.