Supersol

La cadena de supermercados Supersol se encuentra inmersa en un plan de viabilidad cuyo principal objetivo es reflotar la compañía y ahorrar costes. Al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y cierre de tiendas se suma ahora un cambio en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) con el fin de modificar las relaciones laborales y asegurarse menores costes en algunas partes del negocio. Se trata del último paso que toma la empresa tras la puesta en marcha de un plan de viabilidad.

Así, la CNAE principal de la empresa ha pasado del número 4711 de comercio al por menor en establecimientos no especializados, con predominio en productos alimenticios, bebidas y tabaco al que se corresponde con el de intermediarios del comercio de productos diversos (4619), según recoge la plataforma Insightview.

Supersol continúa realizando cambios para reflotar su negocio: el último ha sido modificar su CNAE para ahorrar costes

La CNAE es un sistema de numeración que tiene por finalidad agrupar y clasificar todas las unidades productoras según la actividad económica que desarrollan. No implica cambios fiscales, pero si en el modelo de negocio y en la forma de trabajar de la empresa. El cambio de Supersol “está relacionado con una forma de establecer las relaciones laborales distintas de modo que sean almacenistas y haya una comercializadora o puedan cobrar por el depósito de los alimentos a las fábricas, como hace El Corte Inglés con las marcas”, explican expertos en la materia consultados por este medio.

En estos casos, la empresa puede constituir una compañía comercializadora o cobrar por el espacio “para no tener tantos costes de aprovisionamiento. De esta forma, se aseguran menores costes de compra, los costes de espacio que cobran y un beneficio del margen”, señalan. Una medida que, en opinión de los expertos, es habitual cuando se producen cambios en el modelo de negocio o se pretende reducir costes laborales a futuro.

EL PLAN DE SUPERSOL

La situación de Supersol es la siguiente: en 2017, cosechó unas pérdidas de 1,31 millones de euros. Cifra que redujo un 80% sus números rojos de 2016, cuando perdió 6,5 millones de euros, según datos del registro mercantil recogido por Insightview. Fruto de los malos resultados económicos de Supersol, en abril la compañía anunció un ERE, que en principio afectaba a 404 personas y finalmente se redujo a 294. También cerró 18 tiendas.

Dado el mal momento, el dueño lituano de Supersol, Dalius Misiunas, desembolsará más de 20 millones de euros durante este año dentro del plan de viabilidad que prepara y que se suma a los 123 millones de euros que ya invirtió en Supersol desde su llegada en 2012. Dicho plan prevé “obtener resultados en un año y medio” que permitan “reflotar la empresa”, aseguraron fuentes cercanas a la empresa a MERCA2.

El plan del lituano pretende revisar toda la estructura de Supersol (incluidos almacenes y distribución), así como reformar tiendas –donde irá a parar parte de esta inversión–, entre otras medidas. De hecho, el director general de la compañía, Vygintas Sapokas, ya se ha reunido con los gerentes para explicar estos cambios. 

También se deja la puerta abierta a la venta de alguna de las 18 tiendas que se han cerrado, como ya ocurrió con el establecimiento de Collado Villalba (Madrid). Este fue adquirido por la cadena gallega Froiz, que salvó del ERE a 21 trabajadores de Supersol. Así, fuentes cercanas aseguran que la única tienda de la enseña en Guadalajara está recibiendo visitas por parte de algunas cadenas del sector.