estrés laboral

La depresión laboral es un tema bastante complicado que puede estar afectándote sin que lo sepas. Lo que es aún peor que saberlo. La mayoría de las veces tienes un trabajo que no te gusta y en el que estás porque necesitas sobrevivir de alguna manera, lo que convierte tu vida en vivir exclusivamente para trabajar.

Si a esto le sumas que los sueldos no acompañan y que puede ser que el compañerismo brille por su ausencia te vas metiendo cada vez más en un boquete del que si no te das cuenta no podrás salir.

Si cuando llega el día de ir a trabajar estás triste, no eres capaz de concentrarte, se te olvidan cosas, estás nervioso, sufres estrés, ansiedad o te sientes más irritable de lo normal puede ser que estés padeciendo una depresión laboral y tengas que pararte a mirarlo.

Apatía

estrés laboral

Puede ser que cuando te levantes no tengas ganas “ni de mirarte al espejo” y te pesa el cuerpo como si tuvieses un saco de piedras en la espalda. Todo se va agravando a medida que se acerca la hora de irte a trabajar.

No tienes motivación ni ganas ninguna de realizar tu trabajo. Sientes que nada de lo que estás haciendo te sale bien y que no te reconocen tu labor. Te levantas porque no tienes más remedio, pero lo que realmente querrías es acostarte y desaparecer entre las sábanas.

Encontrarte en esta situación anímica implica que no disfrutes de tus logros, que, aunque te los reconozcan no te lo tomes como un cumplido sino como algo habitual. La depresión laboral es una sensación que no puedes controlar por mucho que lo intentes.