Banco Santander Brasil

Hubo un tiempo en el que Unicaja y Liberbank, gracias a sus intenciones de fusión, centraban todas las miradas del mercado. También pasaron algunas semanas en las que la entidad norteña prevalecía en el interés, debido a las ambiciones de Abanca. Ahora, en plena oleada de concentración bancaria (que llegará, aunque no se sabe bien cuándo) ambas aparecen en múltiples quinielas y con muy distintos destinos. Aun así, curiosamente, el más beneficiado de cualquiera de los escenarios será Banco Santander, ya que se ha consolidado en el capital social de las dos firmas.

La ruptura entre ambas cajas, que ocurrió en mayo, propició que el banco de Ana Botín se moviese por dos motivos. El primero y más obvio, es que el cierre en falso de la operación abre indirectamente la posibilidad de que puedan suceder otros movimientos. En segundo lugar, que los precios de los títulos de las dos firmas volvieron a caer a mínimos, puesto que se habían disparado a raíz de que se hicieran oficiales los contactos para la fusión. Con ello, Banco Santander inició una serie de movimientos para posicionarse en el capital social de ambas, que en el caso de Liberbank se han materializado recientemente.

Ante la pregunta, ¿cuál de las dos firmas es más susceptible de aparecer en alguna operación corporativa? La respuesta de Banco Santander es Liberbank. De hecho, en mitad de las negociaciones de fusión los analistas del banco cántabro señalaron que en el caso de una ruptura de las negociaciones: “Liberbank sería la inversión más segura”. Asimismo, enfatizaban que la entidad de origen asturiano es un valor atractivo y un “objetivo para cualquiera de los bancos más grandes de España”. Dicho y hecho, ya que a mediados de junio la firma que dirige la familia Botín negociaba la adquisición de un paquete accionarial en la misma.

La operación, por la que el Santander recibirá hasta un 2,275% de las acciones de Liberbank, consistió en un complicado movimiento de ingeniería financiera que se ejecutó hace pocos días atrás. La figura clave ha sido la de Ernesto Luis Tinajero, uno de los máximos accionistas de la firma asturiana con un 7% y consejero desde 2015, con la firma de “una operación de derivados financieros consistente en un equity swap y un prepaid forward, se explicó en el folleto enviado a la CNMV.

Ambas figuras financieras están muy relacionadas y darán la posibilidad a Santander de entrar en el capital social de Liberbank. Por un lado, el equity swap consiste en que el gigante bancario español prestaría dinero (la operación se cerró por unos 25 millones) a Tinajero a cambio de la posesión de 69 millones de acciones. El problema de lo anterior, es que una vez que se cumpla el plazo el ejecutivo mexicano recuperaría las acciones a cambio de devolver el dinero. En ese punto entraría la otra figura del contrato, el prepaid forward, que consiste en que el banco cántabro posee un “derecho incondicional” a adquirir dichas acciones a ese mismo precio el 5 de junio de 2020. En definitiva, que la firma cántabra ya es accionista, de momento de manera indirecta, de Liberbank.

BANCO SANTANDER SEGUNDO ACCIONISTA DE UNICAJA

Para el caso de Unicaja, la posición de Banco Santander es todavía más significativa, ya que su último movimiento le convirtió en el segundo máximo accionista de la caja. Al contrario que con Liberbank, la firma cántabra era un accionista significativo desde diciembre de 2017. Aun así, la caída del precio de las acciones y la posibilidad de nuevas operaciones llevó al equipo de análisis del banco a aumentar su posición. En concreto, el pasado mes de agosto incrementó su participación en el capital social de la firma malagueña del 3% al 5%, técnicamente un 4,946%, del capital social.

Aunque en está ocasión se trata de una posición indirecta, puesto que el titular es la gestora del banco, Santander Asset Management, a través de tres fondos distintos: Santander Acciones Españolas (con un 3,045%), Santander Small Caps España y Santander Small Caps Europa. Curiosamente, el grueso de la inversión, que se debe al primero de los citados, se cerró el 14 de junio (cuando sobrepasó el 3%), tan solo tres días antes de que la entidad rubricara el contrato con Tinajeros para también poseer las acciones de Liberbank.

LA TERNA: LIBERBANK, UNICAJA, BANCO SABADELL Y BANKIA

En realidad, el mercado no quita ojo a la terna formada por Liberbank, Unicaja, Banco Sabadell y Bankia por sus características ‘opables’ y el fuerte descuento con el que cotizan. Lo anterior significa, simplemente, que por su tamaño pueden entrar en múltiples operaciones y que éstas podrían disparar con fuerza el valor de sus acciones, por lo que todo el mundo está atento. Al grupo anterior se le podría añadir a la propia Abanca, Kutxabank o Ibercaja (también con un tamaño pequeño), aunque lo tienen más difícil por su mayor opacidad al no cotizar en Bolsa. “Como puedo poner el foco en cierta entidad [señalando a las tres anteriores] sino puede saber realmente que esconde en su balance”, alerta un alto directivo bancario.

Pese a que Sabadell y Bankia son los favoritos para llevar a cabo el gran movimiento del sector, BBVA también está en todas las quinielas. Además, en todas ellas están repartidos por igual la posibilidad de combinarse con la firma presidida por Ignacio Goirigolzarri o con la que preside Josep Oliu. El resultado tanto de una como de otra sería un gigante que acapararía un 21,7% del mercado de depósitos y préstamos (hay que recordar que ahora Santander y Caixabank se mueven en el 16%) y que en el caso de la segunda se dispararía hasta el 22,6% en créditos y 23,3% en tenencias de dinero de sus clientes.