El pasado año, nuestro país vivió uno de los peores años en cuanto retrasos y huelgas en los aeropuertos españoles. Situación que el presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y director general de EasyJet en España, Javier Gándara, asegura a MERCA2 que no se volverá a repetir, especialmente en aeródromos como El Prat, para el que la colaboración entre aerolíneas y organismos públicos y europeos ha sido fundamental.

“Tenemos toda la confianza de que en España se está haciendo muchas cosas para hacer que el este año sea mejor que el pasado”, afirma Gándara, a quién no le gusta hablar de “colapsos”; aunque sí reconoce que “el verano pasado fue el peor año en mucho tiempo en cuanto a retrasos y congestión del espacio aéreo”.

Un plan de choque en Barcelona y la colaboración entre aerolíneas y organismos evitará la situación vivida el pasado año en los aeropuertos españoles por los retrasos

El verano pasado coincidieron en el tiempo varias huelgas que generaron una tormenta perfecta en el sector aéreo: paros de personal en Ryanair y de controladores aéreos en Marsella, problemas en los controles de seguridad en los aeropuertos españoles, mala climatología, el efecto en la capacidad de los aeropuertos del continuo crecimiento del tráfico en Europa y la falta de capacidad en Vueling.

Y en este escenario, el aeropuerto de El Prat es de los más afectados porque “el 70% del tráfico sobrevela el espacio aéreo de Marsella. Ahora hay falta de personal o huelga de celo en Marsella. Y eso afecta mucho más en lugares como Barcelona”, señala.

UN PLAN DE COCHE PARA BARCELONA EL PRAT

Motivo por el cual Fomento aplicará este año el ‘Plan BCN a Punt’. Un plan consensuado con la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), Enaire, Aena, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa), asociaciones de aerolíneas como ALA y aerolíneas como Vueling o EasyJet. A finales del año pasado, un comité examinó la situación del tráfico en los aeropuertos de la red Aena en Cataluña y, en particular, la pasada temporada de tráfico en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, que registró un notable descenso de los índices de puntualidad y regularidad de los servicios aéreos.

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Y en base a ello, se han tomado medidas como cambiar la trayectoria de algunos vuelos para evitar el espacio aéreo como el de Marsella. Asimismo, los controladores aéreos tienen el compromiso del Gobierno por aumentar hasta un 5% la plantilla de controladores en El Prat, aunque para algunos sigue siendo escasa. Además, Vueling elevará a diez el número de aviones en reserva, con sus respectivas tripulaciones. De hecho, no se descarta que ‘Plan BCN a Punt’ se pueda trasladar al resto de España sí tiene éxito.

Estas medidas esperan no aumentar el retraso medio de los vuelos que Eurocontrol fijó en 2,70 minutos por vuelo el pasado año. “Si no se hubiese hecho nada este año llegaríamos a los cuatro minutos. Pero se han realizado muchas cosas para que sea menos malo que el año pasado”, reitera el presidente de ALA. Opinión contraria a la de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), que considera que seguirán produciendose retrasos este verano.

No obstante, la solución no solo es cuestión de España ya que, para Gándara, el problema es que solo el 30% de los retrasos por congestión de tráfico aéreo son atribuibles a Enaire y el 70% es de fuera. “La mayor parte de las cosas que se pueden hacer están fuera de las fronteras. Llevamos años diciendo que ya debería ser real el Cielo Único Europeo”, reclama.

Por otro lado, la meteorología juega un papel muy importante. Cabe recordar que el pasado año fue adverso. El mes de agosto de 2018 fue el mes con más tormentas y rayos en lo que va de siglo, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Y la zona del Mediterráneo fue la más afectada.

Por último, el aumento del tráfico también está presente en los cielos españoles y europeos. Para este año, Aena estima que aumentará un 3,7%.