Es época de viajes y de desplazamientos, así que viajar en tren con Renfe puede ser una buena manera de llegar a nuestro destino. Hay algo romántico en viajar en tren, y cada vez ofrece más comodidades y ventajas.

Sin embargo, no todos los viajes con Renfe son fáciles y hay motivos suficientes para no pisar nunca un andén de tren. Antes de plantearte un viaje largo hay que contemplar varias opciones para decidir la que mejor te convenga por precios, horarios y comodidad.

El verano hace que los servicios de Renfe sean muy utilizados, a pesar de los problemas de servicio y las huelgas que a veces les afectan a los trenes.

El tren, puntual y en el centro de la ciudad

El tren puntual y en el centro de la ciudad

Otra de las razones para viajar en tren es el compromiso de puntualidad que ofrecen. La mayoría de trayectos en alta velocidad y larga distancia cuentan también con sistemas de compensación por retraso, con indemnizaciones de hasta un 100% del precio del billete.

Así sabes que llegarás a tu hora, algo que no suele ocurrir cuando viajas en autobús o en avión. Otra de las ventajas de Renfe es que sus estaciones de tren están igualmente en el centro de la ciudad.

De esta manera, no pierdes tiempo y dinero trasladándote a ellas, tal y como ocurre con los aeropuertos, que suelen estar alejados del centro y supone un gasto extra llegar hasta ellos.