Las navidades se acaban con la llegada de los Reyes Magos de Oriente para repartir los regalos. La última celebración de estas fiestas y también el último “esfuerzo” de la comida de Reyes y el último gran dulce navideño como es el roscón. No queremos aguarte la fiesta, pero como ya muchos pensáis en la cuesta de enero y en bajar los kilos acumulados, es momento de hablar de las razones por lo que debería de estar ‘prohibido’ comerlo.

Te contaremos la fuerza calórica de este dulce tan famoso y tradicional pero también muchas cosas más sobre un auténtico ritual en las mesas de todas las familias cuando llegan estas fechas. De hecho, últimamente se ha extendido su consumo muchos días antes y después de la fecha señalada.

El origen del roscón de Reyes

roscón Reyes

Veamos antes de dónde proviene esta tradición tan deliciosa como no muy adecuada desde el punto de vista nutricional. Como muchas otras “tradiciones” de estas fechas, el origen del Roscón de Reyes es pagano. Así que, frente a lo que muchos creen, este dulce poco tiene que ver en sí mismo con los Reyes Magos o con el nacimiento del niño Jesús. De hecho, se cree que su origen es incluso anterior a la llegada de Cristo, en concreto, dos siglos antes. Entonces, se celebraban multitud de fiestas paganas, y en una de ellas, conocidas como Las Saturnales, en honor a Saturno, surge el origen de nuestro postre preferido del día 6 de enero. Se trataría de una fiesta para celebrar el fin de la temporada agrícola. Una vez más, una tradición tan religiosa aparentemente tiene su origen en lo más alejado de ese sentimiento.