Los engranajes de las puertas giratorias funcionan mejor que nunca. Al menos, eso es lo que se desprende cuando uno echa un vistazo al panorama de amiguismo que hay entre la política y la empresa. Para comprobarlo sólo se necesita echar un vistazo a la composición de los consejos de administración de las principales empresas del país. Aquellas que mueven el 7,9% del empleo… Es decir, las que componen el Ibex35.

En su composición han estado desde yernos del Rey hasta ministros, pasando por secretarios de Estado. La premisa fundamental es ser o haber sido algo importante en el escalafón de la política española. De hecho, ahora mismo, encontramos más de 70 ex altos cargos públicos que ocupan puestos directivos en esos consejos del Ibex35. De hecho, muchos de ellos no están sólo en uno, es que cobran de varias compañías a la vez. Debe ser que tras muchos años en la política, lo que toca es hacer caja al calor de un buen consejo. Y ojo, que en esos 70 sólo hemos incluido a de Abogados del Estado hacia arriba. Si miramos todos aquellos cargos o carguitos relacionados con la Administración, la lista sería infinita, porque esto está a la orden del día. Vamos, que ser consejero se ha convertido en una profesión.

Prácticamente todas las empresas del selectivo cuentan con algún miembro que ha pasado por la Administración. Aunque, sin duda, la palma se la llevan Abertis, Red Eléctrica, el Santander y ACS.

Las empresas públicas se llevan la palma 

El Ibex 35 cuenta con dos empresas públicas españolas, y como era de esperar, ambas se han convertido en un auténtico cementerio de elefantes. O de devolver favores, como se prefiera. La medalla de oro se la lleva AENA. El gestor aeroportuario, que cuenta con el 51% de capital público, cuenta con 8 antiguos representantes de la vida pública. Es decir, cerca de la mitad de su consejo de administración. ¡Ahí es nada!.

Eso sí, al menos, han tenido la delicadeza de que todos ellos estén relacionados con el mundo de la economía y el turismo, cosa que no se puede decir en todos los casos. Un ejemplo es el ex Director General de Política Económica del Ministerio de Economía y Competitividad, Rodrigo Madrazo García de Lomana; o la Subdirectora General del Desarrollo y Sostenibilidad Turística perteneciente a la secretaría de Estado de Turismo, Tatiana Martínez Ramos e Iruela.

Además, cabe destacar la presencia de Amancio López Seijas, también expresidente de Exceltur, vicepresidente de la Comisión Permanente del Consejo de turismo CEOE e Integrante del Consejo Asesor de Turespaña.

Florentino Pérez, Villar Mir y Rodrigo Rato también fueron altos funcionarios

En un segundo puesto, y empatado en participantes con la primera, nos encontramos a la otra empresa pública: Red Eléctrica. Esta compañía va más allá y no se conforma con ex altos cargos públicos nacionales, sino que sus puertas giran también por caminos internacionales. Entre los ocho miembros – de los 14 que conforman el Consejo de Administración- destacan desde presidentes autonómicos hasta economistas del Fondo Monetario Internacional, pasando también por ex secretarios de Estado.

Por ejemplo. Parece que a Santiago Lanzuela la presidencia de la Comunidad de Aragón le quedó pequeña. Finalizado su mandato saltó a las Cortes nacionales como diputado para después, ocupar un cargo en la compañía energética.

Dos casos similares se muestran a continuación. El  vicepresidente de la Comisión de Economía de Hacienda desde marzo de 2004, José Folgado Blanco (que ahora es el presidente de la compañía), y la Directora General del Gabinete del Ministerio de Justicia, María José García Beato.

Más de 70 ex altos cargos están colocados en empresas del Ibex

Pero el desglose de este equipo no podría terminar sin nombrar a su última -y mas polémica- incorporación. El que fue Director General de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, pasó a formar parte del Consejo de Administración de Red Eléctrica para sustituir al actual secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde.

Lo mejor de todo es que en Red Eléctrica nadie se esconde. Queda patente que la sociedad -controlada por la SEPI- está para lo que está. Para colocar a amigos. De hecho, la mayor parte de ellos pertenecen o han formado parte de gobiernos del Partido Popular. Sólo hay una excepción que confirma la regla y es María Ángeles Amador,  la que fue Ministra de Sanidad en uno de los últimos gobiernos de Felipe González.

Si te parecen pocos los políticos nacionales que gestionan una empresa pública, veamos quienes son algunos de los miembros del Consejo de Administración que ocuparon un puesto público de carácter internacional. El primero de ellos es el que fue el Economista Principal del Fondo Monetario Internacional, Fernando Fernández Mendes de Andés, que también participa en Bankia.

El miembro del Comité Monetario Europeo, José Luis Feito Higueruela, que también fue Jefe de Instituciones Financieras Internacionales del Banco de España tampoco se quiso quedar en el panorama público y quiso probar la emoción en el ámbito privado. Pero su relación va todavía más allá. Feito es presidente del principal think tank de la patronal CEOE, Instituto de Estudios Económicos.

De generación en generación

Hay aprendizajes que se transmiten de padres a hijos, de generación en generación. Emilio Botín lo hizo con su hija, que aprendió del mejor ejemplo y siguió los pasos de su padre en cuanto a clientelismo se refiere.

Ana Botín no le llegaba con tener un ex ministro como miembro del Consejo de Administración de Banco Santander, sino que triplicó dicha cifra. Y es que entre los 16 miembros que tiene el Consejo de la empresa que dirige, se encuentran seis ex altos cargos públicos. De ellos, la mitad fueron ministros. Se trata la ex ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino; el ex ministro de Economía, Jaime Pérez Renovables; y el que fue ministro de Hacienda y vicepresidente del Gobierno para Asuntos Económicos entre 1975 y 1976, Juan Miguel Villar Mir, que es el presidente de OHL. Villar Mir, por cierto, ahora investigado en el marco de la operación Lezo por un presunto pago de comisiones por parte de la constructora a personas relacionadas con Ignacio González.

Ex políticos, ahora empresarios

De presidentes también va la cosa. Los ‘mandamás’ de algunas empresas también han hecho – con anterioridad – sus pinitos en la política. Los tres más sonados son Florentino Pérez, Villar Mir y Rodrigo Rato. Es curioso que los dos primeros hayan liderado el pasado año los mercados de obra pública en nuestro país.

ACS se ha llevado la medalla de oro tras ganar proyectos del Ministerio de Fomento y de Medioambiente por valor de 145 millones de euros. Es decir, que obtuvo una cuota de mercado del 11%. Le sigue OHL con la adjudicación de contratos por valor de 108 millones. Y es que estas victorias, por lo menos en el primer caso, podrían tener mucho que ver con los consejeros con los que cuenta.

Empecemos por presentar primero al presidente de ACS. Florentino Pérez fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid entre los años 1979 y 1982. De los 17 Consejeros que tiene su empresa, seis proceden de la política. Son, mayoritariamente, subsecretarios de Estado y hay casos muy relacionados con la actividad que lleva a cabo la empresa. Ejemplo de ello es la presencia del subsecretario del ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, Pablo López Jiménez; el subsecretario del Ministerio de Agricultura, Antonio Botella García; y el que fue Presidente del Ente Gestor de Infraestructuras Ferroviarias adscrito al Ministerio de Fomento y encargado de la ejecución de toda la infraestructura del AVE, Emilio García Gallego. Pero, por si los anteriores no llegasen, también cuenta con un ex diputado. Se trata de Miquel Roca, que está también presente en los Consejos de Administración de otras empresas.

Como él, a otros tantos más la política le quedó pequeña y probaron suerte en el mundo empresarial.

La lista sigue

Pero la lista sigue, no termina ahí. Y no sólo por los ex altos cargos públicos relacionados con el Gobierno. Todo tipo de persona con influencia tiene un hueco en los Consejos de Administración de las empresas.

Uno de los casos más paradigmáticos es el de Telefónica. Desde la llegada de José María Álvarez-Pallete ha ido reduciendo el peso de la política en el seno del Consejo y puestos directivos de la compañía. Sin embargo, durante la época de César Alierta la vinculación entre política y empresa era más que evidente. Que le pregunten, por ejemplo, a Eduardo Zaplana (ahora investigado en el caso Lezo). Estuvo en la operadora como delegado en Europa, un cargo meramente representativo con funciones de lobby.

No es el único. Telefónica daría (y dará) para un artículo mucho más extenso, pero en sus filas han estado también Alfredo Timmermans (PSOE); Adolfo Suárez; Fernando Almansa (ex jefe de la Casa Real); Iñaki Urdangarín… Y un largo etcétera. No hay que olvidar que Telefónica es uno de esos gigantes privados que nació gracias a que comenzó como una empresa pública.

Los Gobernadores del Banco de España también encontraron aquí una oportunidad empresarial para seguir creciendo. Se trata de José Ramón Álvarez Rendueles, que también fue Gobernador Alterno por España en el Fondo Monetario Internacional y en el Banco Mundial.

Iñaki Urdangarín fue Consejero de Telefónica

Otro caso destacado es el del vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Manuel Conthe, que también fue secretario de Estado de Economía.

Pero la lista tampoco se queda ahí. Hay más ex ministros que también hicieron el salto al mundo empresarial. Son el caso de el que fue Ministro de Industria y Energía, Josu Jon San Miguel, que participa en el Consejo de Administración de Repsol. En Indra participa el que fue Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre 1999 y 2002, Adolfo Menéndez; en Iberdrola el Ministro de Administraciones Públicas, de Justicia y de Interior, Ángel Acebes; y en Enagas la primera Ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio… Y así podríamos seguir hasta contar los 70 nombres que están en cargos de administración en empresas públicas.