proceso monitorio pago deudas

No hay absolutamente ningún autónomo que se libre de las deudas, sean estas de mayor o menor cuantía. Son muchos los que cada vez que se acerca el cierre de trimestre se ponen a revisar su contabilidad y se dan cuenta de que algunos de sus clientes no han cumplido con su obligación de pago.

Y la cosa está todavía peor tras la crisis de la COVID-19, estamos volviendo a los viejos tiempos y los pagos a 60 e incluso 90 días vuelven a estar a la orden del día, a pesar de que nuestra legislación dice que deben hacerse en un máximo de 30 días. Pero lo que no debe hacer nunca un autónomo es resignarse a no cobrar, para conseguir recibir lo que le deben tiene varias alternativas, siendo una de ellas el proceso monitorio.

La importancia de reclamar las deudas cuanto antes

reclamar deudas pendientes

Para los autónomos es de vital importancia revisar la contabilidad periódicamente, esto permite detectar facturas impagadas. En caso de encontrar alguna obligación pendiente, lo mejor es reclamar lo antes posible. Si no lo hacemos así corremos el riesgo de que el paso del tiempo dé lugar a la prescripción de las deudas, y esto es algo que seguro que no queremos.

En un primer momento lo mejor es hacer una reclamación amistosa a esos clientes que se han “olvidado” de pagar a tiempo. En la mayoría de los casos esto suele funcionar. Si no da resultados se puede optar por la reclamación extrajudicial mediante burofax, y si esto tampoco es efectivo ya no queda más alternativa que acudir a la vía judicial mediante un proceso monitorio.