La falta de trabajo, una ruptura sentimental, la pérdida de un ser querido, exámenes, complicaciones familiares o en el trabajo son algunos problemas que pueden acarrearte estrés.

Ese momento en el que te duele la cabeza, te cuesta respirar y notas que se te va a salir un ojo disparado en cualquier instante, es cuando tienes que detenerte y analizar qué te está pasando.

Hay distintos signos característicos tanto físicos como psicológicos que indican que el nivel de estrés en tu vida está siendo demasiado como para poder soportarlo.

¿Qué nos sucede cuando vivimos con estrés crónico?

Cuando estamos en alerta continua, aunque no corramos ningún riesgo, nuestro cuerpo sufre una serie de cambios.

Las hormonas provocan que el cerebro esté alerta, los músculos se mantienen en tensión y te sube el nivel cardíaco. Vivir durante un periodo prolongado sufriendo estos síntomas nos acaba acarreando problemas de salud físicos y psicológicos.

No puedes dejar que las situaciones que te rodean te afecten tanto. Es fácil de decir y difícil de llevar a cabo, pero tienes que priorizar los problemas y comprobar qué te está costando la salud.

Comentarios de Facebook