mascarilla FFP2 CE EU

La mascarilla te ha acompañado desde el comienzo de la pandemia, y seguirá haciéndolo incluso después de la campaña de vacunación. La normalidad total como se conocía antes de esto no va a volver de la noche a la mañana. Por eso, hay que tener muy presente todas las medidas de prevención, saber cómo aplicarlas, y aplicarlas para evitar males mayores.

De poco sirve que se tenga presente que hay que desinfectar superficies, ventilar, usar mascarilla, lavarse las manos, o distanciarse de los demás si no se aplica nada de eso en el día a día. Además, tampoco serviría de mucho si se sabe, se aplica, pero se hace de la forma incorrecta. Y es que, pese a que ya es casi habitual, aún se siguen cometiendo muchísimos errores cuando se trata de prevenir…

Decálogo de cómo no desinfectar una mascarilla

Desinfectar la mascarilla en el microondas

Bien es cierto que los hornos microondas han demostrado cierto efecto biocida, y podrían ayudar a desinfectar. Pero no es una buena opción desinfectar tu mascarilla usando uno de ellos.

Los motivos son varios. Por un lado, algunos estudios han demostrado que la desinfección usando un microondas puede reducir la capacidad filtrante de la mascarilla, por lo que su eficacia se verá comprometida.

Por otro lado, muchas mascarillas suelen tener una banda metálica en la zona de la nariz para ajustarla. Otras incluyen otras partes metálicas integradas, como grapas para sujetar las gomillas. Por eso, no se debería usar en ningún caso un microondas para desinfectar mascarillas.

Ya sabes que si se mete algún metal dentro del microondas, la radiación de éste podría generar accidentes. Cuando un metal está dentro del microondas, la radiación electromagnética podría hacer que el material se caliente de una forma muy brusca, produciendo fuego o pequeñas explosiones.