vino blanco

En el mercado hay una gran variedad de vinos blancos. Junto con el tinto y los espumosos, el vino blanco es de los más consumidos en nuestro país. España tiene muy buenas zonas donde se fabrican grandes vinos, gracias al uso de la uva adecuada y de los terrenos tan maravillosos. Y, entre sus muchos vinos, el vino blanco puede ser considerado como el gran desconocido a nivel gastronómico.

Un vino blanco con un buen jamón ibérico es ideal, pero se le considera el rey de los pescados. Hay una gran variedad de platos ideales que se pueden acompañar con este vino y si te gusta cocinar o te apasiona comer, sería bueno que supieras más sobre el tema.

Los mariscos son ideales para el vino blanco

vino blanco

Los mariscos maridan muy bien con los vinos blancos. Hay una gran variedad de mariscos (texturas y sabores) y muchas formas de ser cocinados. Se pueden comer cocidos o pasados por la parrilla con una buena sal de base que te hagan chupar los dedos.

Los vinos que son más jóvenes son los ideales para ser bebidos junto con este manjar de dioses. Los albariños (Galicia) o los Rieslings (Alemania) son ideales y los espumosos son estupendos.

Cuando cocinamos un marisco al horno se puede elegir un vino blanco con crianza, incluso alguno seco que se pegue al paladar con gran facilidad. Chardonnay y Sauvignon Blanc son diferentes, pero pegan muy bien para ser bebidos con mariscos. El primero es muy denso y el segundo iría bien con un marisco más grande como una langosta.