Vicks Vaporub

Vicks Vaporub fue inventado en 1891 por Lunsford Richardson y John Farris. Se trataba de un ungüento para desatascar las fosas nasales. En 1918 hubo una epidemia de gripe que hizo que sus creadores ganasen una suma considerable en tan solo un año. Actualmente, se fabrica por Procter & Gamble quienes no están demasiado contentos con los últimos descubrimientos sobre sus efectos secundarios.

De toda la vida nos han puesto esta crema de tarro azul en el pecho, en las muñecas, debajo de la nariz, en los pies o en la almohada cuando estabas resfriado para que pudieses respirar un poco mejor. Es un medicamento que se compra sin receta y que de seguro tiene un lugar dentro de tu botiquín. La idea es que el Vicks Vaporub alivia tanto la congestión como los dolores musculares. Sin embargo, no hay muchos datos clínicos que avalen tales afirmaciones.

Tiene más contras que pros, algo que la mayoría de sus consumidores desconocen. En niños pequeños y bebés puede resultar dañino. Su uso puede llegar a provocar queratoconjuntivitis, broncoespasmos o incluso quemaduras y reacciones alérgicas.  

Os dejo una lista de los efectos que puede llegar a provocar.

Mentol

Vicks Vaporub con menta

El mentol se usa para muchas cremas tópicas como es el caso del Vicks Vaporub, que lo incluye entre sus ingredientes. Se puede extraer de la Menta Piperita o de la Aevensis; no obstante, ya también se sabe cómo fabricarlo mediante una síntesis química de hidrogenación de timol.

La menta lo que hace es engañar a tu cerebro aportándole una sensación de frío que le hace pensar que puede llegar a respirar mejor sin que esto sea cierto. Para aumentar ese efecto de mejora, también están entre sus componentes el aceite de eucalipto y el alcanfor.

La menta tiene propiedades analgésicas, antiinflamatorias, antisépticas y antipicazón.